Alberto Pichardo rememora su legado como librero histórico de la calle El Conde
Alberto Pichardo, fundador del recordado establecimiento de lectura ubicado en la intersección de las calles El Conde y José Reyes, en la Ciudad Colonial de Santo Domingo, compartió este jueves 15 de octubre una mirada retrospectiva a sus ocho décadas de existencia. El experimentado comerciante, quien arribó a los 82 años de edad, rememoró los orígenes de una labor que transformó su modesto proyecto en un punto neurálgico para lectores de toda la geografía dominicana.
La relación de Pichardo con las ventas callejeras inició a muy temprana edad, obligado por las circunstancias a ganarse el sustento cotidiano desde la infancia. «Yo siempre he trabajado, desde los siete años. Comencé vendiendo dulces en la calle, con una caja que llevaba atrás, sujeta con una correa. A mí me gusta trabajar», relató el veterano librero al evocar aquellas primeras jornadas en el espacio público antes de descubrir su verdadera vocación por los textos impresos.
El camino hacia el mercado editorial formal surgió de manera casual y estrechamente vinculada a sus firmes convicciones religiosas como creyente adventista, condición que lo lleva a señalar a las Sagradas Escrituras como su lectura predilecta de cabecera. Su inserción al mundo de las letras impresas ocurrió formalmente cuando el propietario de un taller gráfico ubicado frente a un templo le propuso colocar diversas obras a consignación, entre las cuales figuraban ejemplares del novelista colombiano Gabriel García Márquez.
A partir de esa primera experiencia, Pichardo resolvió ampliar su catálogo incorporando publicaciones de segunda mano, periódicos antiguos y piezas difíciles de hallar en los comercios tradicionales de la capital. «Yo comencé a comprar libros usados, revistas y de todo un poco. No rechazaba nada, porque siempre había alguien que podía estar buscando algo de lo que yo tenía», señaló para resumir la fórmula que atrajo a bachilleres, docentes y profesionales de diversas provincias. Hoy, con una trayectoria consolidada, mantiene intacta su ilusión de reintegrarse a las estanterías que marcaron su vida.
Con información de Diario Libre.