Alejandro Sanz defiende la latinidad y la cercanía humana en una tribuna de El País
El cantautor español Alejandro Sanz publicó este domingo una columna de opinión en el periódico El País, titulada «El alma no tiene pasaporte», donde reflexiona sobre el significado de la identidad latina más allá de divisiones geográficas o fronteras administrativas. La publicación surgió como réplica a una reflexión previa de la colombiana Shakira y tras la reciente colaboración de Sanz en los recitales que la estrella brindó en Madrid los días 25 y 26 de septiembre.
En su escrito, el artista madrileño desestima la habitual controversia sobre la preferencia entre los términos hispano y latino, argumentando que ambos conceptos reflejan facetas complementarias de un legado compartido. Sin embargo, Sanz defiende que la noción de latinidad brinda un cobijo mucho más amplio, capaz de integrar no solo a quienes se expresan en lengua española, sino también a hablantes de portugués e italiano a lo largo y ancho del continente americano y el sur del continente europeo.
Para el compositor, la esencia de esta hermandad se sustenta en vivencias y valores compartidos, tales como el mestizaje cultural, las conversaciones prolongadas, la memoria comunitaria y el arraigado hábito familiar de sentarse en torno a la mesa. En ese contexto, presenta a Madrid como un territorio abierto y fraterno, idóneo para dar acogida a migrantes y visitantes sin imponerles el desapego ni el olvido de sus raíces de origen.
Asimismo, Sanz exaltó el componente carnavalesco presente en la propuesta musical de Shakira, trazando un paralelismo directo entre la tradición gaditana que conoció en su tierra y manifestaciones folclóricas como las comparsas del Caribe, las murgas del Río de la Plata y los carnavales de Brasil, definiéndolas como vías universales para canalizar el humor popular y la sátira colectiva.
El artista concluyó su tribuna alertando sobre el aislamiento individual que promueve el uso excesivo de dispositivos tecnológicos y pantallas. Frente a esa soledad contemporánea, invitó a rescatar la cercanía entre personas, la música disfrutada en comunidad y el valor de acompañarse mutuamente, rasgos que otorgan verdadero sentido a una comunidad cultural que trasciende cualquier delimitación formal.
Con información de Diario Libre.