Alex Cora revela que el mal desempeño del pitcheo provocó su despido en los Red Sox
El dirigente puertorriqueño Alex Cora rompió el silencio sobre su salida de la directiva de los Medias Rojas de Boston al asegurar que el bajo rendimiento colectivo del cuerpo de lanzadores fue la causa determinante de su despido durante la pasada primavera. Las declaraciones del timonel boricua fueron compartidas durante una extensa conversación en el podcast especializado «Baseball Isn't Boring», donde analizó los tropiezos que vivió el conjunto estadounidense en el arranque del campeonato.
Cora, quien comandó a la franquicia de Massachusetts a conquistar la Serie Mundial de 2018, explicó con franqueza su perspectiva sobre la determinación tomada por la gerencia. «Sinceramente, creo que me despidieron porque no lanzamos bien durante el mes de abril. Así de simple», enfatizó el estratega. En su argumentación, puntualizó que la inestabilidad de los abridores estelares, el desgaste del cuadro de relevistas y las bajas por lesión terminaron socavando los planes trazados en el montículo.
Al instante de producirse su cese y el de cinco colaboradores técnicos el 25 de abril, la novena registraba un balance adverso de diez triunfos y diecisiete reveses. Bajo la tutela de Cora en ese tramo inicial, los serpentineros de Boston exhibieron una efectividad promedio de 4.44, ubicándose en el puesto número veinte de las Grandes Ligas, acompañada de un promedio de pitcheo independiente de la defensiva (FIP) de 4.61, ocupando el peldaño veintiséis del circuito.
Curiosamente, la dinámica monticular experimentó un giro notable tras la salida del cuerpo técnico previo. La organización implementó reajustes analíticos que desplomaron la efectividad grupal a 3.36, la segunda más destacada del circuito mayor, mientras que el FIP descendió a 3.47 para asumir el liderato general de las Mayores, factores que catapultaron a la novena hacia la postemporada. Cora elogió la capacidad del departamento de métricas avanzadas para enderezar el rumbo competitivo con celeridad.
Por otro lado, el capataz antillano reconoció la compleja situación estructural existente en la oficina deportiva. El timonel recordó que su vinculación procedía de la gestión de Dave Dombrowski, lo que creaba una dinámica peculiar frente a los nuevos mandos encabezados por Chaim Bloom y Craig Breslow. Asimismo, admitió cierta autocrítica sobre su reacción inmediata tras el desenlace laboral al reflexionar: «Quizás actué de forma inmadura» al interactuar en plataformas digitales.
Con información de Diario Libre.