António Guterres alerta en la ONU sobre los riesgos éticos de la tecnología
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, realizó este martes un enérgico llamamiento ante la Asamblea General del organismo en la ciudad de Nueva York, instando a las delegaciones internacionales a consensuar directrices éticas multilaterales que supervisen el avance acelerado de la inteligencia artificial, resguarden los derechos fundamentales y garanticen una distribución equitativa de sus beneficios globales.
Durante su intervención central frente a los representantes mundiales, el máximo portavoz diplomático aclaró que los temores no radican en el progreso técnico en sí mismo, sino en la ausencia de controles institucionales efectivos. En ese sentido, puntualizó que «el peligro no es la tecnología, sino la tecnología sin rendición de cuentas, la capacidad tecnológica sin supervisión, la adopción de decisiones sin transparencia. Ese peligro no se puede subestimar».
Guterres requirió a las potencias que encabezan la industria informática universal que transparenten los diagnósticos sobre potenciales amenazas y articulen mecanismos preventivos compartidos. «Los países que lideran esta revolución tecnológica deben comunicar información sobre los riesgos que surgen, cooperar en las pruebas y evaluación y trabajar con el fin de tener salvaguardias comunes que nos protejan a todos», enfatizó, demandando un avance acompasado a una velocidad responsable y bajo esquemas de monitoreo independientes.
El diplomático remarcó la necesidad primordial de colocar el bienestar colectivo en el núcleo del diseño tecnológico, impidiendo que la brecha de recursos acentúe las inequidades existentes entre las distintas regiones del planeta. En sus reflexiones, manifestó que «la inteligencia artificial debe estar configurada por la humanidad, con humanidad y en beneficio de toda la humanidad», al tiempo que advirtió con firmeza que «los niños nunca deben convertirse en conejillos de indias de sistemas no regulados».
Finalmente, el secretario general condenó cualquier intento de transferir determinaciones bélicas o letales a sistemas computarizados desprovistos de supervisión humana, exhortando a los Estados miembros a proscribir tales mecanismos de forma categórica: «Acordemos que nunca hay que dejar que las máquinas tomen decisiones de vida o muerte. Los robots letales no deben tener cabida en nuestro futuro».
Con información de N Digital.