Banco Mundial prevé crecimiento económico de 4.7 % para República Dominicana
El Banco Mundial proyectó que el producto interno bruto de la República Dominicana registrará una expansión de 4.7 por ciento durante el año 2026, ubicando a la nación caribeña entre las economías más dinámicas de América Latina y el Caribe. El cálculo económico está consignado en el informe continental titulado Panorama Económico de América Latina y el Caribe, dado a conocer en el presente mes de octubre por el organismo financiero multilateral.
De acuerdo con el documento técnico, el desempeño previsto para el territorio quisqueyano se sitúa únicamente a la par del estimado para Paraguay y sobrepasa por amplio margen el promedio de crecimiento anticipado para el conjunto de las naciones de la región, fijado en apenas un 2.2 por ciento para este ejercicio anual. Con vistas al venidero año 2027, la entidad crediticia estima que la economía dominicana continuará su senda expansiva con un ritmo del 4.4 por ciento.
No obstante las cifras halagüeñas de crecimiento, el organismo internacional exhortó a las autoridades locales a implementar reformas estructurales para fortalecer la productividad interna y reducir los elevados índices de informalidad que aún persisten en el mercado laboral. La entidad advirtió que asegurar la continuidad de este ciclo favorable a mediano y largo plazo requerirá canalizar mayores recursos hacia la inversión en capital humano e infraestructura básica.
El análisis resalta que la solidez económica dominicana se sostiene en la estabilidad macroeconómica y en decisiones sostenidas de política pública, acompañadas por la vitalidad operativa de renglones estratégicos como el turismo internacional, la producción manufacturera y la actividad minera. Pese a estos pilares, el informe insiste en que la capacitación laboral y la formación técnica especializada resultan elementos indispensables para garantizar una mayor competitividad de las empresas dominicanas.
El informe del Banco Mundial concluye subrayando que transformar la expansión sostenida del producto interno bruto en un bienestar distributivo duradero demandará elevar la calidad de los programas educativos y de capacitación técnica, así como crear incentivos que reduzcan la precariedad laboral e impulsen la inversión productiva nacional.
Con información de AlMomento.