Banco Mundial prevé que República Dominicana liderará el crecimiento regional con 4.7 %
La República Dominicana registrará una expansión económica del 4.7 % durante el año 2026, situándose como uno de los países con mayor dinamismo en América Latina y el Caribe. La estimación fue presentada este martes por el Banco Mundial dentro de su informe titulado «Panorama económico de América Latina y el Caribe», en el cual se proyecta que la región en su conjunto experimentará un avance promedio cercano al 2.2 %.
El documento del organismo multilateral subraya que, si bien el ritmo promedio regional demuestra resiliencia frente a las turbulencias de los mercados globales, el comportamiento entre naciones continúa siendo marcadamente desigual. Mientras gigantes como Brasil y México registrarán ritmos más moderados, con un 2.1 % y un 1.4 % respectivamente, economías como la dominicana y la paraguaya avanzarán al 4.7 %, seguidas de cerca por El Salvador con 4.5 % y Panamá con 4.2 %. En el caso de Argentina, la proyección se ubica en 2.1 %, marcando tres períodos anuales consecutivos en crecimiento por primera vez en dos décadas en el contexto de su plan de ajuste.
Al analizar el desempeño dominicano, el economista jefe encargado de la entidad financiera, Carlos Rodríguez-Castelán, explicó que los cambios aplicados en materia fiscal han favorecido el fortalecimiento de actividades productivas clave, al apuntalar «los sectores manufacturero, turístico y minero». Asimismo, el especialista valoró las políticas implementadas en otras naciones destacadas, como la reducción de trabas burocráticas e incentivos a la inversión en territorio salvadoreño, la salida de Panamá de la lista europea de jurisdicciones no cooperantes y la fortaleza de la matriz energética y agropecuaria de Paraguay.
No obstante las buenas cifras de los líderes regionales, la entidad financiera advirtió sobre desafíos persistentes que limitan el bienestar colectivo en el continente. Entre las principales trabas figuran una inflación que todavía no termina de descender a niveles óptimos, tipos de interés elevados que encarecen el acceso al crédito para inversiones privadas y las pesadas cargas del servicio de la deuda estatal, las cuales reducen el margen presupuestario para obras de infraestructura pública. El análisis dedica además un apartado especial a la absorción productiva de la inteligencia artificial.
Con información de Diario Libre.