Christopher Melenciano bate récord mundial de 100 metros para atletas sordos en Japón
El velocista dominicano Christopher Melenciano escribió una página memorable para el deporte quisqueyano al apoderarse del metal dorado en la final de los 100 metros planos del vigesimotercer Campeonato Japonés de Atletismo para Sordos. En las instalaciones del Estadio Heiwado HATO, el corredor caribeño cruzó la meta registrando un tiempo oficial de 10.17 segundos. Con este desempeño extraordinario, fijó una nueva plusmarca universal para competidores sordos en la distancia más emblemática de la pista.
La hazaña conseguida en tierras asiáticas pulverizó un registro histórico que permanecía intacto desde hacía tres décadas. Melenciano quebró la marca de 10.21 segundos que ostentaba Wendell Gaskin Jr., velocista de Estados Unidos, establecida el 1 de junio de 1996, arrebatándole un récord que parecía insuperable. Este logro reafirma la categoría internacional del atleta capitaleño, quien nació en 1998 y creció en las populosas calles del ensanche Capotillo, en Santo Domingo.
El recorrido del velocista hacia la cúspide deportiva estuvo acompañado de grandes retos desde temprana edad. Fue diagnosticado con pérdida auditiva cuando apenas contaba con tres años, pero su interés por la actividad física se mantuvo firme en todo momento. Durante su niñez buscó desarrollarse inicialmente en el béisbol; sin embargo, las barreras institucionales y la limitada apertura para jugadores con su condición terminaron empujándolo hacia los carriles del atletismo. En una competición nacional en la que rivalizaba contra deportistas oyentes, sus condiciones llamaron la atención del exministro de Deportes Jaime David Fernández Mirabal, quien reconoció su talento y lo motivó a profundizar sus entrenamientos en pista.
A partir de ese respaldo formativo, Melenciano comenzó a construir una sólida trayectoria internacional representando con orgullo a la República Dominicana. Su consagración definitiva llegó durante los Juegos Sordolímpicos de Caxias do Sul 2022, celebrados en Brasil, donde se adjudicó la medalla de oro en los 200 metros y la presea de plata en los 400 metros planos. Con tales victorias, avaladas por los registros oficiales de los Deaflympics, se convirtió en el primer deportista dominicano con discapacidad auditiva en subir al podio en la historia de esa magna cita multidisciplinaria. Más adelante, ratificó su versatilidad al competir con corredores convencionales durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Con información de N Digital.