Ciclovías en Santo Domingo ofrecen una alternativa frente al gasto y los tapones
La utilización de la bicicleta como medio de transporte alternativo en las calles de Santo Domingo se ha posicionado como una solución efectiva para mitigar las complicaciones del tránsito vehicular y generar ahorros sustanciales. Frente a un congestionamiento urbano en el que los conductores pueden perder al menos tres horas al día y destinar hasta 20,000 pesos mensuales entre combustibles, pasajes, taxis por aplicación y estacionamientos, los trayectos sobre dos ruedas cobran creciente relevancia en el Gran Santo Domingo.
La infraestructura ciclista de la capital cuenta en la actualidad con 15 kilómetros de carriles exclusivos desarrollados en el Distrito Nacional como parte del Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2030, ejecutado por la Alcaldía del Distrito Nacional junto al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre. La primera etapa de esta red, que abarcó una extensión de 9 kilómetros, fue habilitada en junio de 2020 por la alcaldesa Carolina Mejía para facilitar conexiones seguras en puntos neurálgicos de la ciudad.
Ese circuito inicial enlazó arterias de alta circulación como las avenidas Bolívar, Pedro Henríquez Ureña, Delgado, Abraham Lincoln y César Nicolás Penson, permitiendo la comunicación continua entre sectores tradicionales como Gazcue, Ciudad Nueva y La Esperilla. Esta intervención sentó las bases para redefinir el diseño vial urbano y priorizar al ciclista en tramos donde el tráfico motorizado suele saturarse durante las horas pico.
A este entramado vial se añadió la readecuación integral del Malecón capitalino, obra que contó con una inversión de 320 millones de pesos por parte del cabildo distrital en el tramo comprendido entre la calle Huáscar Tejeda y la avenida Núñez de Cáceres. La creación del denominado Malecón Deportivo transformó el litoral marino en un espacio acondicionado para la actividad peatonal y deportiva, dotándolo de ciclovías señalizadas, miradores costeros y parques recreativos abiertos al público.
El empuje de esta modalidad de transporte también ha sido respaldado por iniciativas ciudadanas y emprendimientos locales, entre ellos el colectivo Santo Domingo en Bici, fundado por promotores urbanos como Beatriz Fernández, y proyectos como Zona Bici, que opera en la Ciudad Colonial ofreciendo alquileres y recorridos turísticos guiados. Esta convergencia comunitaria y municipal continúa consolidando una cultura vial más accesible y amigable con el entorno urbano.
Con información de El Día.