Cierre del estrecho de Ormuz y bajas reservas desatan crisis global en los combustibles
La prolongada inactividad en el estrecho de Ormuz, sumada a la caída ininterrumpida de las existencias estratégicas de crudo a nivel internacional, desató este viernes una severa crisis de abastecimiento y un incremento en las cotizaciones de los combustibles refinados. La situación fue expuesta en Washington por directivos de los mayores consorcios petroleros estadounidenses tras ser difundida por The Wall Street Journal.
El cuadro de tensiones energéticas empeoró recientemente tras quedar fuera de servicio un conducto saudí que servía como ruta alternativa para sortear el estrecho bloqueado, lo cual privó a los mercados de aproximadamente 2.5 millones de barriles diarios. Especialistas del sector confirmaron que las reservas comerciales acumulan medio año en descenso incesante, reduciendo al límite la capacidad de maniobra de los gobiernos para atenuar nuevos impactos financieros.
Frente a este complejo panorama, el máximo ejecutivo de la compañía Chevron, Mike Wirth, explicó el agotamiento de las herramientas tradicionales de contención: «Todos estos mecanismos ayudaban antes a mitigar el riesgo de precios y suministros», puntualizando además que «en gran medida se han agotado» y admitiendo que resulta poco probable presenciar un alivio inmediato en las tarifas del carburante.
El impacto del desbalance global ya repercute de forma directa en los surtidores de los consumidores estadounidenses, donde el galón de diésel estableció una marca histórica al posicionarse en 6.23 dólares, mientras que la gasolina regular repuntó hasta situarse en 4.32 dólares por galón. Las advertencias sobre este déficit ya habían sido planteadas a principios de año por cúpulas ejecutivas de firmas como ExxonMobil, ConocoPhillips y Chevron ante representantes oficiales.
La demanda global experimenta tensiones complementarias luego de que China incrementara nuevamente sus compras en el exterior, tras haber cubierto cerca de la mitad de su consumo diario recurriendo a reservas estatales. Por su parte, la Administración en Washington califica la coyuntura como un fenómeno transitorio y prevé amortiguar el alza de costos apoyándose en el crudo de Venezuela e incrementando la refinación doméstica.
Con información de AlMomento.