Cinco jóvenes dominicanos completan 500 horas de lectura en voz alta para récord mundial
Cinco entusiastas lectores dominicanos concluyen este lunes a las dos de la tarde una maratónica jornada de 500 horas de lectura ininterrumpida en voz alta en la ciudad de Santo Domingo. La proeza, desarrollada bajo el lema Juventud en Voz Alta, busca reintegrar a la República Dominicana en los libros oficiales de Guinness World Records.
El grupo de participantes, todos con 18 años de edad, está compuesto por Abril Sharmin del Rosario Jiménez, de La Romana; Ismael Alejandro Durán de la Rosa, de San Cristóbal; Maikol Yafrani Arias Sánchez, oriundo de Monseñor Nouel; Mayury Ariaany Vélez Sánchez, proveniente de María Trinidad Sánchez, y Franchesca Alí Minier Suárez, representante de La Vega.
La hazaña comenzó el pasado 31 de agosto a las seis de la tarde, estableciendo un sistema de relevos continuos durante las 24 horas de cada día. Tras haber rebasado el viernes la marca global de 431 horas con 31 minutos que ostentaba Nigeria, los lectores arribaron a las 480 horas este domingo para afianzar el trayecto decisivo hacia su meta programada.
El ministro de la Juventud, Carlos Valdez Matos, celebró que la iniciativa haya cumplido su doble propósito de entusiasmar a las nuevas generaciones con la literatura y reconquistar el récord para el país. Al respecto, el funcionario expresó con satisfacción: «Pienso que hemos logrado ambas», recordando que la ratificación definitiva corresponderá al dictamen formal de la entidad internacional.
Por su parte, el Ministerio de Educación respaldó la selección de los lectores a través de su Dirección de Participación y Liderazgo Estudiantil. La institución involucró activamente a unos mil quinientos estudiantes y una treintena de planteles escolares que siguieron de cerca el desenvolvimiento del maratón, promoviendo el valor pedagógico del libro en las aulas dominicanas.
Antigua Sánchez, madre de la joven Mayury, y la fiscalizadora institucional Mirla Lara resaltaron la entrega demostrada por los adolescentes frente a los micrófonos. Con el entusiasmo de familiares y allegados ondeando la bandera nacional en cabina, el proyecto cierra un esfuerzo cívico que ahora aguarda la certificación técnica definitiva.
Con información de Diario Libre y AlMomento.