Dólar sobre los 61 pesos y alzas de insumos tensionan los presupuestos familiares en RD
El encarecimiento continuo de la divisa estadounidense por encima de la barrera de los sesenta y un pesos junto a una inflación interanual fijada en 5.12 % durante septiembre restringen el margen financiero de los hogares en República Dominicana. Este comportamiento del mercado cambiario y los precios internos coincide con el ajuste dispuesto por el Banco Central a su tasa de política monetaria, situada en 5.50 % anual, lo que eleva el reto económico para sostener los compromisos cotidianos.
Los principales renglones de gasto esencial que sufren el impacto directo de esta coyuntura corresponden a la alimentación de las familias, los pagos de alquiler habitacional y las tarifas de transporte. De acuerdo con explicaciones ofrecidas por el economista Juan del Rosario en declaraciones recogidas por medios locales, la conjunción entre la depreciación del signo monetario criollo, el valor internacional de los carburantes y las tensiones del comercio exterior encarece de forma sostenida los costos operativos de traslado y elaboración, derivando en aumentos acumulados sobre productos de consumo masivo.
El experto subrayó que estos elementos actúan bajo un mismo hilo conductor que termina lesionando el poder adquisitivo de los asalariados. Aunque los núcleos familiares con entradas monetarias más holgadas logran absorber las diferencias, los segmentos poblacionales que canalizan la casi totalidad de sus percepciones quincenales al pago de techo y comida quedan expuestos a recortes forzosos en su bienestar elemental al agotarse su capacidad de amortiguar nuevos incrementos.
Esta brecha entre ingresos y costo de la vida cotidiana quedó documentada formalmente en la investigación académica titulada «Cuando trabajar no basta», desarrollada de manera conjunta por el Instituto de Investigación Socioeconómica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y la Fundación Juan Bosch. El informe reveló que el 39.7 % de los habitantes del país residía durante 2025 en viviendas donde los recursos provenientes del empleo principal resultaban insuficientes para superar la línea de pobreza nacional.
La combinación de salarios rígidos frente a un entorno de tasas crediticias más elevadas y bienes importados costosos mantiene a los consumidores dominicanos en un escenario de extrema cautela presupuestaria. Las organizaciones académicas y técnicas señalan que la recuperación del margen real de los hogares dependerá de la estabilidad cambiaria y de la evolución que muestren los precios de los insumos internacionales en las semanas venideras.
Con información de El Día y Remolacha.