El 55 % de los asalariados formales de RD percibe menos de 30 mil pesos al mes
Un balance divulgado por la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) con datos al cierre de agosto de 2026 reveló que el 55.2 % de los asalariados registrados en el sector formal dominicano devenga compensaciones mensuales inferiores a los 30,000 pesos. El registro institucional, que contabiliza a 2,569,858 cotizantes activos, pone de relieve las limitaciones financieras que enfrenta la fuerza de trabajo nacional para acumular fondos de reserva y acceder a financiamientos hipotecarios de largo plazo.
Al detallar el segmento mayoritario con ingresos inferiores a 30,000 pesos, la entidad oficial desglosó que 1,221,468 servidores —equivalentes al 47.5 % del padrón nacional— perciben cifras ubicadas entre quince mil y treinta mil pesos mensuales, rangos equivalentes a entre 250 y 500 dólares. Por otro lado, un contingente de 198,000 empleados, correspondiente al 7.7 % de los cotizantes, obtiene compensaciones por debajo de los 15,000 pesos al mes, unos 250 dólares. En una escala intermedia, 580,797 trabajadores devengan entre RD$30,000 y RD$50,000 mensuales (de 500 a 833 dólares), abarcando el 22.6 % del universo formal.
El informe estadístico precisa que únicamente 570,804 asalariados, correspondientes al 22.2 % de los cotizantes registrados, perciben remuneraciones mensuales por encima de los 50,000 pesos, umbral equivalente a unos 833 dólares estadounidenses. En términos globales, el ingreso medio calculado para el universo laboral formal dominicano se situó en RD$40,139 mensuales, equivalentes a 669 dólares, reflejando las presiones que afronta la población trabajadora para cubrir la compra regular de alimentos y servicios básicos.
Al discriminar los datos por área productiva, en el sector privado la remuneración media declarada alcanzó los 38,522 pesos al mes (unos 642 dólares), mientras que en las instituciones públicas ascendió a 43,876 pesos mensuales (alrededor de 731 dólares). La nómina estatal agrupa al 30.1 % de todos los trabajadores afiliados al sistema previsional. Estas realidades de ingreso inciden directamente en las posibilidades de adquirir techo familiar propio, al condicionar severamente la capacidad de ahorrar el pago inicial y asumir las cuotas exigidas por el crédito inmobiliario.
Con información de AlMomento.