El auge del tatuaje en Santo Domingo Este atrae a mujeres y adultos mayores
La práctica de grabar figuras y nombres en el cuerpo experimenta un auge notable en Santo Domingo Este, dejando atrás los prejuicios sociales que antes rodeaban a esta manifestación estética. En el sector Alma Rosa, creadores locales observan cómo una clientela diversa, encabezada por mujeres y adultos mayores, acude a los talleres para plasmar recuerdos y reafirmar su identidad. Esta evolución cultural refleja una aceptación cada vez más amplia del arte corporal en los distintos sectores urbanos del país.
Al frente del establecimiento Willy RD Tattoo Studio, situado en la calle Américo Lora, trabaja Willys Mayobanex Encarnación de Jesús, quien acumula cerca de una década consagrado a este oficio. El profesional comenzó su formación académica en áreas de dibujo tradicional, pintura y artes plásticas, antes de decidir trasladar sus trazos creativos hacia la piel humana. Encarnación de Jesús enfatiza que cada sesión demanda una preparación meticulosa con instrumental completamente esterilizado, una medida preventiva indispensable para evitar cualquier riesgo sanitario como contagios de hepatitis, virus de inmunodeficiencia humana o papiloma.
La afluencia de personas desafía las ideas preconcebidas sobre quiénes recurren a estos grabados corporales en la República Dominicana. Según detalla el tatuador, las mujeres representan el segmento más activo en su estudio, seleccionando frecuentemente símbolos relacionados con vivencias familiares, etapas de pareja o el vínculo con sus hijos. El abanico generacional también resulta amplio: entre los visitantes habituales figura una dama de setenta y dos años que ha retornado en múltiples ocasiones para sumar nuevas piezas, mientras que a los solicitantes que aún no cumplen la mayoría de edad se les exige acudir acompañados de sus progenitores junto a la correspondiente autorización escrita.
El tiempo para finalizar cada pieza inicia a partir de sesenta minutos y puede extenderse de acuerdo con el nivel de detalle requerido. Dentro de los encargos más populares destacan las tipografías con nombres de seres queridos, además de pequeñas figuras ornamentales como mariposas, estrellas, flores y corazones. En términos económicos, los precios de estos trabajos parten desde los mil quinientos hasta dos mil pesos dominicanos en adelante, variando en función del formato y la complejidad. Debido a que las tintas permanentes no pueden borrarse con facilidad, el especialista emplea procedimientos de adaptación para transformar trazos antiguos cuando los clientes desean modificar nombres del pasado.
El creciente interés comunitario ha fomentado asimismo el surgimiento de academias y centros especializados donde las nuevas generaciones se instruyen en el manejo de las agujas y las normas sanitarias. Encarnación de Jesús relata que numerosos ciudadanos que anteriormente aseguraban que jamás alterarían su cuerpo cambiaron de parecer al constatar que estas ilustraciones no determinan la integridad moral de nadie. Con una demanda en expansión y mayor profesionalización técnica, el arte sobre la piel consolida su lugar como un medio de expresión individual en la vida cotidiana dominicana.
Con información de El Día.