El huracán Isaías toca tierra en Florida con categoría 2 y causa masivos apagones
El huracán Isaías ingresó formalmente a tierra firme en las proximidades de Destin, en el noroeste de Florida, la noche del viernes como un ciclón de categoría 2, generando cortes masivos de electricidad e inundaciones costeras en el sur de Estados Unidos. El fenómeno atmosférico, que previamente había alcanzado la categoría 3 en aguas del golfo de México, golpeó el litoral con ráfagas sostenidas de hasta 165 kilómetros por hora antes de iniciar un proceso gradual de debilitamiento rumbo al norte.
Las primeras evaluaciones meteorológicas del Centro Nacional de Huracanes confirmaron que los embates del temporal dejaron a más de 512,000 usuarios sin servicio eléctrico distribuido entre los estados de Florida y Alabama. Al mismo tiempo, los sensores marinos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica ubicados en Panama City Beach registraron una elevación del mar de 5.6 pies por encima del promedio habitual, mientras las autoridades mantienen advertencias por anegaciones que podrían alcanzar los 2.7 metros de altura en sectores bajos.
La peligrosidad de las bandas nubosas y el riesgo de precipitaciones acumuladas de hasta 380 milímetros motivaron medidas de contingencia excepcionales en múltiples demarcaciones. El gobernador floridano Ron DeSantis oficializó el estado de emergencia para 25 condados, a la par que la gobernante de Alabama, Kay Ivey, dispuso desalojos preventivos para más de 400,000 residentes y visitantes en zonas vulnerables como el gran condado de Mobile, además de los distritos de Macon y Choctaw, con sumatoria de alertas en Georgia.
Los modelos de pronóstico señalan que el sistema atmosférico continuará su desplazamiento sobre el territorio de Alabama hacia el valle de Tennessee durante el fin de semana, transformándose progresivamente en tormenta tropical con peligro latente de desbordamientos fluviales y tornados aislados. Según los registros de los organismos científicos, la formación de Isaías en octubre representa la aparición más tardía del primer huracán de la cuenca atlántica en los últimos 121 años, anomalía vinculada a la influencia del fenómeno climático El Niño.
Con información de AlMomento, Diario Libre y El Día.