El príncipe Harry y Meghan Markle se mudan a Reino Unido con sus hijos Archie y Lilibet
El príncipe Harry y su esposa Meghan Markle se han establecido de nuevo en territorio del Reino Unido acompañados de sus pequeños hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, poniendo punto final a una estancia de seis años en California, Estados Unidos. La mudanza familiar, que comenzó a materializarse durante el pasado mes de agosto, marca una nueva etapa en la vida de los duques de Sussex, quienes han decidido reiniciar su cotidianidad en tierras británicas completamente desvinculados del aparato institucional de la monarquía.
La duquesa de Sussex compartió una recopilación visual que resume las primeras semanas de convivencia familiar en suelo europeo junto a su perro. En las secuencias audiovisuales, publicadas con los símbolos de la bandera de Gran Bretaña y un corazón rojo, se observa al matrimonio caminando tomado de las manos por senderos rodeados de árboles mientras llaman a sus hijos. Asimismo, el registro muestra a los pequeños de espaldas corriendo y andando en bicicleta, disfrutando al calor de una fogata y navegando en una canoa, transmitiendo calma en medio de los cuestionamientos públicos desatados tras su retorno.
Sin embargo, el restablecimiento de la pareja en territorio británico trajo consigo una firme reacción oficial encabezada por el rey Carlos III. El soberano de 77 años emitió una comunicación escrita donde fijó límites categóricos respecto a la condición institucional de su hijo menor, de 41 años, y de la duquesa, de 45. En el texto diplomático, el monarca determinó que ninguno de los dos puede ser catalogado como integrante activo de la dinastía reinante.
En su mensaje, el jefe del Estado británico puntualizó de manera tajante que ambos esposos deben ser tratados como personas particulares y que no corresponde otorgarles el tratamiento protocolario de altezas reales. La directriz busca disipar cualquier expectativa de reinserción en las labores oficiales del Estado, dejando claro que su presencia responde exclusivamente a intereses de carácter privado.
La determinación oficial recuerda los motivos que impulsaron al matrimonio a renunciar a sus compromisos dinásticos en 2020, cuando discrepancias familiares los motivaron a cruzar el Atlántico. A raíz de aquella dimisión voluntaria, los duques perdieron el derecho al resguardo policial permanente costeado por el erario público, lo que abrió una intensa controversia entre los contribuyentes sobre el financiamiento de los operativos de seguridad para la familia en suelo británico.
Con información de Diario Libre.