Especialistas advierten que hasta el 71 % del agua potable se pierde en tuberías del país
Especialistas del área hidráulica y ambiental en Santo Domingo advirtieron que los sistemas de acueductos dominicanos registran pérdidas alarmantes de agua dulce que oscilan entre el 55 % y el 71 %, debido a graves fallas en las líneas de distribución. La advertencia surge frente a iniciativas que plantean transportar caudales desde el embalse de Hatillo para mitigar el desabastecimiento en el Gran Santo Domingo con presupuestos millonarios.
Profesionales vinculados a la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS) y a su capítulo dominicano (ADIS) manifestaron marcadas dudas sobre la pertinencia de ejecutar un trasvase de tal magnitud sin rehabilitar previamente la infraestructura subterránea existente. Figuras reconocidas del sector, entre quienes destacan Paulino Turbi, Magda Duarte y el titular de ADIS, Julio Suero Marranzini, enfatizaron que captar mayores volúmenes resulta inútil si la red continúa desparramando el líquido antes de llegar a los usuarios.
Los técnicos respaldaron sus argumentos en las conclusiones arrojadas por un cónclave especializado denominado «Reducción y Control de agua no contabilizada en sistemas de abastecimiento de agua potable de la República Dominicana», efectuado en la capital los días 21 y 22 de marzo de 2024. En dicho encuentro se comprobó que prácticamente la totalidad de los organismos operadores estatales operan con índices críticos de líquido no facturado, con la solitaria excepción del acueducto que opera en la zona turística de Punta Cana.
El diagnóstico detalla que el problema no radica exclusivamente en la escasez del recurso natural, sino en una combinación de roturas imprevistas, acometidas clandestinas, fallas crónicas de micromedición y deficiencias en los modelos de cobro y supervisión física. Esta cadena de contratiempos provoca que más de la mitad del caudal inyectado a los conductos urbanos se disipe en el subsuelo sin ser consumido formalmente ni registrado en las cuentas oficiales.
Frente a este panorama, los ingenieros insistieron en que la prioridad de las políticas públicas debe concentrarse en erradicar las fugas en los circuitos metropolitanos y actualizar los mecanismos de control, en lugar de apresurar empréstitos de cientos de millones de dólares. Según plantearon los gremios, recuperar la capacidad de abastecimiento pasa indefectiblemente por clausurar los escapes que drenan diariamente las reservas de la nación.
Con información de AlMomento.