Estudio revela que las personas pronuncian 300 palabras menos cada día en el mundo
Una investigación científica publicada en la revista Perspectives on Psychological Science comprobó que las personas están hablando notablemente menos en su vida cotidiana dentro de las sociedades occidentales. El análisis multidisciplinario determinó que los individuos dejan de pronunciar diariamente más de 300 palabras en comparación con patrones previos, lo que acumulado a lo largo de un año representa un retroceso de casi 110.000 palabras habladas por persona, equivalente a la extensión completa de una novela corta.
El estudio formal estuvo conducido por los investigadores Valeria Pfeifer y Matthias Mehl, quienes dieron seguimiento a la interacción verbal diaria de unas 2.000 personas de diversas edades en países como Estados Unidos, México, Australia y varios territorios europeos durante un lapso de quince años. Los expertos identificaron una tendencia decreciente sostenida en la cantidad de vocablos articulados en entornos de convivencia personal.
Los antecedentes de esta medición se remontan al año 2007, momento en que los mismos científicos evaluaron la fluidez verbal y constataron que tanto hombres como mujeres pronunciaban en promedio unas 16.000 palabras por jornada. Al contrastar aquella cifra con el reciente muestreo ampliado a dos millares de voluntarios, los especialistas detectaron con sorpresa que el promedio cotidiano se desplomó hasta situarse en torno a las 12.000 palabras diarias.
Pese a que la investigación cuantitativa no pretendía aislar causas biológicas, los expertos señalaron que factores socioculturales recientes como la omnipresencia de los teléfonos inteligentes, la masificación de internet y las plataformas digitales han mermado los intercambios orales. Asimismo, el aislamiento presencial derivado de la pandemia de covid-19, el afianzamiento del teletrabajo y la expansión de herramientas tecnológicas desprovistas de contacto físico modificaron las rutinas de diálogo.
En declaraciones ofrecidas a la periodista Katty Kay para el espacio New Normal de la cadena BBC, Mehl puntualizó que estas dinámicas se acentúan en culturas occidentales individualistas, mientras que sociedades con raíces colectivistas podrían presentar comportamientos más integrados. El catedrático recomendó hacer frente al aislamiento moderno mediante el simple ejercicio de entablar charlas cotidianas con personas desconocidas, vecinos o comerciantes del entorno inmediato.
Con información de El Día.