Exceso de datos en redes sociales facilita el robo de identidad y fraudes digitales
Expertos en seguridad digital alertaron este miércoles a la ciudadanía sobre cómo la sobreexposición de rutinas personales en redes sociales para ganar popularidad o seguidores puede facilitar la suplantación de identidades y la elaboración de fraudes personalizados. Elementos que parecen inofensivos, tales como compartir fotografías durante un paseo vacacional, mostrar direcciones en tiempo real o mantener datos abiertos en perfiles interactivos, son aprovechados por desconocidos para armar engaños creíbles.
En una sociedad donde las plataformas virtuales se utilizan constantemente para dinamizar emprendimientos comerciales y mantener el contacto entre amigos, la información pública desmedida genera vulnerabilidades innecesarias. Un especialista en seguridad advirtió sobre la actual tendencia digital expresando que «Vivimos en una era de digitalización donde todos queremos ser influencer, eso hace que nosotros demos información de más y creemos un perfil digital que podemos ser objetivo de cualquier persona que tenga intenciones maliciosas».
De acuerdo con las explicaciones del perito, los actores maliciosos no siempre requieren destrezas tecnológicas complejas para estafar, pues les basta con recopilar detalles personales dispersos en internet para armar historias convincentes sobre familiares o labores profesionales. Al detallar el método empleado por los ciberdelincuentes, el especialista sostuvo que «Automáticamente, ellos, por ejemplo, con el nombre suyo y una foto de perfil, ya yo puedo buscarla», evidenciando la facilidad con que se conecta información personal desprotegida.
Para reducir los riesgos sin necesidad de abandonar las redes sociales, los entendidos en la materia recomiendan revisar de forma periódica las opciones de privacidad de las cuentas y limitar los datos visibles al público general. Entre las medidas fundamentales sobresale evitar la publicación innecesaria de números telefónicos, direcciones residenciales, copias de documentos de identidad, información financiera confidencial o referencias precisas que revelen los traslados y el paradero diario de la familia, verificando además la legitimidad de remitentes antes de compartir contenidos sensibles.
Con información de El Día.