Exportaciones dominicanas de oro en bruto crecen 49.8 % y suman US$2,392 millones
Las exportaciones de oro en bruto de la República Dominicana alcanzaron un monto total de 2,392.5 millones de dólares durante los primeros nueve meses de 2026, lo que representa un notable crecimiento interanual del 49.8 %, según informó este lunes el Ministerio de Energía y Minas. El titular de la cartera, Joel Santos, ponderó el impacto directo que ha generado el auge extractivo en la estabilidad cambiaria y los ingresos del fisco nacional.
El registro acumulado de enero a septiembre de este ciclo productivo ya sobrepasa la totalidad de los valores reportados durante el año 2025 completo, ejercicio en el que las ventas externas de este metal dorado totalizaron 2,383.2 millones de dólares. Santos puntualizó que el sector minero experimentó una expansión puntual de 17.9 % durante el noveno mes del año, consolidándose como la segunda actividad con mayor dinamismo dentro del aparato productivo dominicano.
Este comportamiento favorable se enmarca dentro de un desenvolvimiento general de la economía dominicana, que registró un repunte de 5.6 % en septiembre y un acumulado de 4.6 % a lo largo de los tres primeros trimestres. De acuerdo con el informe oficial, el avance del rubro descansó en mayores volúmenes de extracción de oro, plata y agregados para la construcción, permitiendo que la minería acumulara un ritmo de expansión sostenido de 5.2 %.
El ministro destacó además las repercusiones del renglón en el plano laboral y social, señalando que las cifras de la Tesorería acreditan una remuneración media de 78,000 pesos mensuales para los trabajadores del sector, nivel que duplica el promedio general del mercado formal de trabajo en el país, fijado en 39,000 pesos. Asimismo, resaltó que la captación de inversión extranjera directa en esta industria contabilizó 420.6 millones de dólares al concluir el segundo trimestre de 2026.
Las autoridades subrayaron que los beneficios de la actividad trascienden la extracción en boca de mina al irrigar recursos hacia encadenamientos productivos comunitarios a través del consumo de insumos, transporte y servicios provistos por empresas locales en las demarcaciones mineras del interior del país.
Con información de Diario Libre y Remolacha.