Familias y jóvenes colman la Feria del Libro 2026 en busca de autores dominicanos
La vigésima octava entrega de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 congrega a una concurrida multitud de jóvenes y familias en los espacios de la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte desde su apertura formal el pasado 24 de septiembre. El certamen literario reúne a diversas librerías y lectores entusiastas que recorren los pabellones para explorar la oferta bibliográfica. Esta edición rinde homenaje al reconocido escritor quisqueyano José Mármol y cuenta con la República de Panamá en calidad de nación invitada de honor.
El ambiente festivo en el recinto cultural confirma que el aprecio por las letras permanece arraigado entre los pasatiempos predilectos de los ciudadanos. Durante las jornadas feriales, el público encuentra opciones económicas accesibles para distintos presupuestos, con volúmenes cuyos costos inician en los RD$100. Asimismo, diversos puestos comerciales presentan promociones especiales, entre ellas paquetes de dos publicaciones por RD$500, lo que permite a los asistentes llevarse a casa variados títulos sin comprometer sumas elevadas de dinero.
Entre los espacios más frecuentados sobresale el módulo de la Editora Nacional, sello perteneciente al Ministerio de Cultura. En ese punto de exhibición, el colaborador Ernestro Vantroy expresó su optimismo ante el constante interés de la población por adquirir obras de múltiples creadores, remarcando que el flujo de compradores demuestra con claridad que «en el país se está leyendo bastante». Vantroy enfatizó que la entidad gubernamental busca democratizar el acceso al texto impreso para beneficio de los hogares dominicanos.
«Una de las grandes preocupaciones de esta editora es que el libro pueda llegar a la gente, por eso hemos trabajado para que los libros estén a costo accesible y, al mismo tiempo, sean ediciones bien diseñadas y bien hechas», puntualizó Vantroy. El catálogo disponible incluye las creaciones del poeta laureado José Mármol, además de piezas trascendentales de autores criollos como Salomé Ureña, José Enrique García y Freddy Gatón Arce, bajo la meta compartida de que cada persona «salga aunque sea con un libro en la mano de aquí».
El intercambio entre libreros y visitantes en la feria ratifica la vigencia del libro físico como puente de esparcimiento y aprendizaje familiar. Con estas iniciativas editoriales y precios adaptados a la realidad cotidiana, el evento cultural fortalece la difusión del patrimonio literario autóctono entre las nuevas generaciones que se acercan a descubrir a los grandes maestros de las letras nacionales.
Con información de Diario Libre y Remolacha.