Fanáticos denuncian altos precios y poca variedad de comida en el Estadio Quisqueya
Los fanáticos que acuden al Estadio Quisqueya Juan Marichal en Santo Domingo para presenciar el torneo de béisbol invernal manifestaron su creciente malestar ante la escasa variedad y los elevados precios de los alimentos en las cantinas. Quienes asisten a los partidos en el principal parque deportivo dominicano señalan que el menú comercial carece de opciones atractivas y no ofrece alternativas saludables.
La oferta para el público asistente se reduce mayoritariamente a preparaciones de comida rápida como porciones de pizzas, hamburguesas, empanadas, hot dogs, pechurinas y picapollo frito. En el renglón de aperitivos, los puestos únicamente despachan helados, obleas y bolsas de palomitas de maíz, acompañados de refrescos gaseosos, agua embotellada y un menú de bebidas alcohólicas restringido a cervezas, ron y marcas específicas de whisky.
Aficionados consultados en el recinto, como José Arseno y Marino Encarnación, lamentaron que las instalaciones deportivas no dispongan de espacios gastronómicos adecuados con platos balanceados. Por su parte, el fanático Marcial Toribio destacó que la oferta de licores varía de manera notable según el conjunto anfitrión: cuando los Leones del Escogido ejercen la localía se comercializa whisky Johnnie Walker, mientras que en los turnos de los Tigres del Licey se expende Dewar's.
En cuanto a la lista de precios dentro del estadio, una pizza grande de un ingrediente cuesta RD$1,200 y la versión suprema asciende a RD$1,500, mientras que las pizzas personales oscilan entre RD$350 y RD$400, o RD$200 por una porción individual. El combo denominado My Box cuesta RD$400, los palitroques o breadsticks tienen un valor de RD$300 y las hamburguesas se venden en rangos que van desde RD$400 hasta RD$650.
Asimismo, un hot dog tradicional tiene un costo fijado de RD$195, las obleas se comercializan a RD$150 y las porciones de palomitas de maíz varían entre RD$75 y RD$250. Los asistentes al torneo esperan que las franquicias y la administración del estadio revisen estos costos e incorporen proveedores que amplíen las opciones disponibles para el público familiar.
Con información de El Día.