Fejus reúne a 450 líderes en Santo Domingo en el congreso Familia a Toda Prueba
La Fundación Equidad y Justicia Social (Fejus) celebró este lunes en Santo Domingo la décimo segunda edición del Congreso Internacional Familia a Toda Prueba, una cumbre formativa que congregó a 450 pastores, profesionales y líderes comunitarios bajo el lema «Unidos por la familia, comprometidos con la paz». El encuentro sirvió como plataforma de análisis sobre los desafíos éticos, la salud emocional y la convivencia armoniosa en los hogares del país.
Durante la jornada, el reverendo Fidel Lorenzo Merán reiteró su planteamiento sobre la pertinencia de establecer un Ministerio de la Familia en la República Dominicana. El líder comunitario aclaró que la iniciativa no persigue inflar el aparato burocrático del Estado, sino articular de forma integral y técnica las múltiples políticas públicas destinadas a cobijar a los hogares que viven en condiciones de vulnerabilidad económica y social.
En el ámbito de las conductas y las relaciones humanas, el médico psiquiatra José Miguel Gómez ofreció una conferencia centrada en la vinculación entre el manejo del estrés y el desarrollo de la felicidad cotidiana. El especialista expuso que patrones emocionales destructivos como la ira desmedida, el odio, el resentimiento y el rencor deterioran los lazos afectivos, mientras que virtudes como la empatía, el trato afable, la capacidad de resiliencia y el respeto mutuo fortalecen la estructura afectiva comunitaria.
Por su parte, el juez del Tribunal Constitucional, José Alejandro Vargas Guerrero, intervino con una disertación titulada «Autoridad Parental y Paz», en la cual reflexionó sobre la trascendencia de la figura materna y paterna en la formación cívica y ética de los hijos. El togado expuso que una orientación firme guiada por principios saludables resulta indispensable para resguardar a las nuevas generaciones de conductas de riesgo y propiciar ambientes serenos.
El congreso culminó con un llamado a los diferentes estamentos de la sociedad para abrir mesas de diálogo reflexivas que atiendan las necesidades materiales y espirituales de la familia dominicana, destacando que el bienestar individual de cada ciudadano florece a partir de hogares cimentados en el diálogo, la comprensión y el buen trato.
Con información de El Nuevo Diario.