Fenatrapego pide mesa de diálogo sobre chatarras y aplicar Ley 253-12 ante la revista
La Federación Nacional de Transporte Amigos de Peña Gómez (FENATRAPEGO) manifestó su respaldo a la implementación de la Revisión Técnica Vehicular prevista por las autoridades para el primer trimestre del próximo año, aunque condicionó su éxito a la instalación inmediata de una mesa de diálogo para atender la situación de las unidades en mal estado. El gremio transportista advirtió que miles de vehículos no lograrían superar las evaluaciones mecánicas obligatorias.
El presidente de la organización sindical, Eddy Francisco Sánchez, planteó la necesidad imperiosa de aplicar con rigor la Ley 253-12. Dicha normativa tributaria establece un recargo específico de dos pesos por cada galón de gasolina adquirido por los operadores del transporte, un fondo especializado que fue creado originalmente con el propósito de subsidiar y financiar la sustitución paulatina de las unidades deterioradas que brindan servicio al público.
Desde la perspectiva de la entidad choferil, la política estatal debe aplicarse de forma equilibrada para garantizar un sistema de movilidad más moderno, ordenado y seguro en las vías del país. Sánchez remarcó que, antes de hacer cumplir las inspecciones en los centros técnicos, el Gobierno y los sindicatos deben acordar soluciones viables que impidan que los dueños de vehículos queden desamparados al ser catalogados como inservibles por su desgaste y antigüedad.
La dirigencia de Fenatrapego estimó que los vehículos antiguos y con serias deficiencias mecánicas, denominados popularmente como «chatarras», representan aproximadamente el 35 % de la totalidad del parque automotor destinado al transporte de pasajeros y de carga en la República Dominicana. Por ello, señalaron que la modernización del sector no puede basarse únicamente en la aplicación de prohibiciones o multas coercitivas.
Finalmente, el dirigente sindical insistió en que el retiro de las unidades desgastadas requiere el acompañamiento de incentivos fiscales, políticas de respaldo social y facilidades de financiamiento blando para que los choferes puedan renovar sus flotas sin arriesgar su único sustento económico cotidiano.
Con información de El Nuevo Diario.