Fundación Francina convoca congreso y alerta sobre graves barreras viales en Santo Domingo
La presidenta de la Fundación Francina, Francina Hungría, advirtió este miércoles en Santo Domingo sobre los severos obstáculos que enfrentan diariamente las personas con discapacidad al desplazarse por las calles del Gran Santo Domingo. La activista señaló que el entorno vial de la ciudad se ha convertido en un escenario altamente hostil para los peatones, afectando de manera dramática a usuarios de sillas de ruedas y personas con limitaciones visuales. Frente a esta realidad, anunció la celebración del Sexto Congreso de Accesibilidad Urbana pautado para el próximo 13 de octubre.
Entre los impedimentos físicos más frecuentes en las aceras metropolitanas figuran hoyos de obras de construcción sin vallar, vehículos estacionados de forma indebida, puestos informales de venta y la carencia casi absoluta de rampas continuas. De igual modo, Hungría subrayó la falta de señalética táctil en las superficies para orientar a quienes carecen de visión. Estas condiciones provocan un clima generalizado de inseguridad que incluso desata episodios de ansiedad y ataques de pánico en personas vulnerables debido a la agresividad constante del tráfico vehicular y de los motoristas.
La defensora comunitaria cuestionó la normalización social de estas precariedades urbanas, alimentada por el prejuicio popular de que «el peatón no es gente» a la hora de diseñar las vías públicas. El evento anunciado se desarrollará en las instalaciones de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra bajo el lema temático «IA también es Inclusión y Accesibilidad». El foro buscará articular respuestas técnicas y promover una visión integral donde la tecnología apoye la transformación de los espacios públicos y la convivencia urbana.
Durante su pronunciamiento, Hungría precisó que una accesibilidad efectiva supera la sola construcción de rampas o letreros en braille, abarcando elementos esenciales como buena iluminación pública y sistemas de datos claros sobre el transporte colectivo. Aunque la Ley 5-13 sobre Discapacidad ordena una incorporación gradual de 10 % anual de autobuses con plataformas adaptadas hasta llegar al 100 %, la expositora puntualizó que los ciudadanos con andadores o sillas de ruedas siguen sin disponer de información oportuna para saber en qué rutas operan esas unidades.
Con información de El Día.