Gobierno dominicano define ruta del Plan de Ordenamiento Territorial a 30 años
El Gobierno dominicano presentó este jueves en Santo Domingo la hoja de ruta oficial para poner en marcha el Plan Nacional de Ordenamiento Territorial, una directriz estratégica diseñada para regular la expansión urbana y el aprovechamiento del suelo en todo el país a lo largo de las próximas tres décadas. La iniciativa busca frenar la ocupación desmedida de terrenos con vocación productiva y garantizar un equilibrio sostenible ante los efectos del cambio climático.
La propuesta descansa sobre el mandato del artículo 194 de la Constitución de la República y el artículo 21 de la Ley 368-22 sobre Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos. Su validación se concretó durante una sesión del Consejo de Ministros, encabezada por el presidente Luis Abinader junto a la vicepresidenta Raquel Peña, donde se determinó remitir la propuesta como proyecto de ley ante el Congreso Nacional.
El viceministro de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Regional, Domingo Matías, detalló que el documento surge a partir de un proceso de diagnóstico exhaustivo desarrollado a lo largo de un lustro. Dicha investigación recopiló las inquietudes de comunidades organizadas, entidades públicas, instituciones académicas y representantes empresariales, detectando graves dificultades en el acceso al agua potable, el déficit habitacional y el deterioro del entorno natural.
Uno de los focos de mayor preocupación detectados en el análisis técnico es la creciente reconversión de fincas de cultivo para el levantamiento de obras habitacionales e inmobiliarias. Ante esta realidad, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, subrayó que ya se han estructurado más de sesenta propuestas de planes territoriales específicos, orientados a ser concertados directamente con las comunidades de diversas demarcaciones provinciales.
Las autoridades confían en que la futura legislación otorgue a los municipios herramientas normativas claras para planificar el crecimiento de sus poblados, resguardando la seguridad alimentaria y fomentando asentamientos humanos más ordenados y seguros para las futuras generaciones.
Con información de Diario Libre y El Nuevo Diario.