Golosinas y marcas nostálgicas que marcaron la infancia en República Dominicana
Diversos productos y marcas de consumo masivo que formaron parte esencial de las meriendas escolares y la vida cotidiana en República Dominicana enfrentan destinos desiguales tras décadas de cambios en el mercado. Golosinas emblemáticas como los Triangulitos de Nestlé, los chicles Dubble Bubble, las gaseosas Mirinda y Yupi Cola, los jugos Chubby, las galletas Vitalidad o El esquimalito marcaron la infancia de varias generaciones en colmados barriales y paleteras. Aunque muchos consumidores asumen que desaparecieron del todo, algunos artículos todavía subsisten con distribución reducida en comercios específicos del país.
Una revisión del historial mercantil y de publicaciones comerciales dominicanas confirma que la pérdida de presencia en los mostradores cotidianos no siempre equivale a la extinción definitiva de una marca. Mientras ciertas referencias perdieron terreno frente a la llegada de nuevas alternativas industriales, otras continúan fabricándose o importándose a menor escala. La lista de artículos recordados por los consumidores incluye también a las golosinas Yoguetas, las galletas Delicias de Gamesa, además de marcas tradicionales como La Benedicta y Montecarlo, cuyos patrones de abastecimiento cambiaron con el transcurso de los años.
El fenómeno del retroceso de estas mercancías ya había sido documentado en abril de 2018 por medios de circulación nacional, cuando se alertaba sobre la escasez en góndolas de productos como Dubble Bubble, las galletas Vitalidad, la bebida Mirinda y las opciones dulces de Delicias de Gamesa. Ocho años después, el panorama comercial dominicano ratifica que la disponibilidad de estos renglones suele depender del tipo de establecimiento, el canal mayorista y la ubicación geográfica de los puntos de venta.
Los datos comerciales señalan que, en determinados casos analizados, no se hallaron registros recientes que certifiquen un suministro habitual en el comercio nacional, mientras que otras etiquetas logran mantenerse vivas en zonas muy delimitadas. Los especialistas advierten que la memoria del consumidor suele dar por extintos bienes que simplemente abandonaron los colmados populares para refugiarse en circuitos de abastecimiento minoritario.
Entre todos los casos recopilados, los recordados Triangulitos de Nestlé ocupan un sitial privilegiado en la memoria colectiva nacional. Populares a lo largo de las décadas de 1970, 1980 y 1990, estos pequeños envases se convirtieron en uno de los referentes nostálgicos más apreciados por los dominicanos al evocar las compras de barrio y las meriendas de su niñez, simbolizando una época de consumo que transformó los hábitos de las familias en el país.
Con información de N Digital.