Ichiro Suzuki deslumbra a los 52 años con 17 ponches en el Tokyo Dome
El estelar bateador japonés Ichiro Suzuki, miembro del Salón de la Fama del béisbol, ofreció este domingo una auténtica cátedra deportiva sobre la lomita del Tokyo Dome en Japón, al completar una blanqueada de nueve ceros frente a las peloteras juveniles más sobresalientes de la secundaria nacional. A sus 52 años de edad, el mítico exjugador de las Grandes Ligas dominó el encuentro desde el montículo con 127 envíos y recetó 17 ponches, al tiempo que encabezó la alineación de su equipo como primer bate y aportó dos imparables con el madero para sellar el triunfo.
El desafío correspondió a la tradicional cita anual del Juego de Estrellas en la que el Kobe Chiben, conjunto de categoría aficionada seleccionado y capitaneado por Suzuki, mide fuerzas ante las mejores jugadoras de bachillerato de ese país asiático. Para este compromiso especial, la novena de Ichiro contó con una alineación cargada de historia en la que destacaron Hideki Matsui, emblemático patrullero y leyenda de los Yankees de Nueva York, junto a Kazuo Matsui, veterano con una trayectoria de siete campañas en el béisbol mayoritario norteamericano.
Con este recital monticular, Suzuki dejó atrás los números que había firmado durante la edición de 2024 de esta misma festividad, ocasión en la que también completó la distancia con 116 lanzamientos y nueve rivales retirados por la vía del ponche. Al dialogar con los medios de comunicación tras concluir el choque, el veterano astro explicó la motivación que lo impulsa a competir al máximo nivel: «Quería ver cuáles eran mis límites actuales, y esto me dio confianza en mí mismo» (traducción).
Subirse al montículo no representa un territorio improvisado para Ichiro, quien cumplió funciones de lanzador en su época de estudiante de secundaria y en una oportunidad lanzó durante un Juego de Estrellas del circuito rentado de Japón en su juventud. A lo largo de su distinguido trayecto en las Grandes Ligas, el expelotero siempre presumió de uno de los brazos más respetados y temidos desde los jardines. Sumado a su labor como pícher, el mes pasado demostró que su contacto sigue intacto tras conectar ocho cuadrangulares en el Derby de Jonrones de Leyendas convocado por los Marineros de Seattle.
Con información de El Nuevo Diario.