Inauguran techado deportivo de RD$38.5 millones en politécnico de Sabana Perdida
La comunidad educativa y los residentes de Sabana Perdida, en Santo Domingo Norte, celebraron este fin de semana la apertura formal del nuevo techado deportivo levantado en los terrenos del Instituto Politécnico El Ave María. La obra civil representó una inversión gubernamental de RD$38.5 millones y fue diseñada para favorecer de manera directa a 1,278 estudiantes de dicho centro de estudios, quienes a partir de ahora contarán con un entorno apropiado para desarrollar sus disciplinas físicas sin verse afectados por las lluvias frecuentes.
El nuevo complejo deportivo fue bautizado formalmente con el nombre del recordado padre Miguel Fenollera Roca y está dotado de una amplia cancha mixta con graderías seguras, tableros reglamentarios y un salón multiuso destinado al entrenamiento de voleibol, baloncesto y diversas expresiones culturales. Con este nuevo corte de cinta en el municipio norteño, ascienden a 37 las instalaciones deportivas techadas que se han entregado formalmente en diversas escuelas y liceos del territorio nacional en lo que va del año 2026.
Durante el acto, los estudiantes Josias Moronta y Claris Candelaria subieron al estrado para manifestar la satisfacción de la matrícula estudiantil por disponer de instalaciones modernas para sus prácticas atléticas y pidieron a todos sus compañeros mantener el cuidado de las áreas comunes. Asimismo, la coordinadora de Educación Física del politécnico, Betania Vega, destacó que el techado posibilitará el montaje sin suspensiones de las Olimpíadas Avemarianas, una tradicional competición que reúne cada año lectivo a más de 4,000 jóvenes tanto del ciclo de primaria como de carreras técnicas.
El viceministro de Supervisión y Control de la Calidad Educativa, Óscar Amargós, precisó que este tipo de infraestructura escolar servirá como plataforma comunitaria para robustecer el alcance del programa nacional Escuela Abierta y Activa en jornadas extendidas. En ese mismo orden, el vocero comunitario Nardo Antonio Trinidad ponderó el valor de la obra como un refugio de esparcimiento sano para alejar a la juventud de los barrios circundantes de situaciones perjudiciales.
Con información de N Digital.