Intec promueve modelo de biorrefinería para convertir sargazo en energía limpia
Especialistas del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) desarrollaron una innovadora propuesta de biorrefinería flexible y multibiomasa, concebida para procesar el sargazo y diversos residuos del sector agrícola con el propósito de generar energía limpia, biocombustibles y fertilizantes industriales. La investigación científica fue difundida este martes a través de la prestigiosa revista especializada ACS Sustainable Resource Management, perteneciente a la Sociedad Química Estadounidense.
El documento académico, titulado «Hacia biorrefinerías oceánico-terrestres adaptables al clima: integración de algas y residuos agrícolas para bioeconomías circulares», surgió de la labor coordinada entre científicos dominicanos adscritos a la Red Interuniversitaria de Investigaciones sobre Sargazo (Sargard) y colaboradores académicos franceses. Los ensayos y formulaciones teóricas fueron canalizados mediante el proyecto denominado ResAgroSargazo, respaldado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y de Europa de Francia mediante su embajada en territorio dominicano.
El investigador Ulises Jauregui-Haza, catedrático del Área de Ciencias Básicas y Ambientales de la universidad criolla y autor corresponsal de la publicación, detalló que el mayor obstáculo para industrializar el alga radica en sus marcadas variaciones de volumen a lo largo de las distintas estaciones del año. «La razón fundamental para mí es ese temor a desarrollar una industria para una sola materia prima que es variable en tiempo y en volumen», subrayó el docente.
Para resolver dicha dificultad logística, el esquema diseñado descarta la construcción de factorías exclusivas para sargazo y plantea en su lugar unidades procesadoras capaces de alternar insumos según los ciclos de arribazón en las costas caribeñas. El investigador identificó los subproductos de la caña de azúcar como el recurso complementario idóneo para sustentar la planta durante los meses de baja afluencia marina, además de evaluar el potencial energético que poseen las cáscaras de coco, el café y los residuos de cacao.
La transición hacia pruebas en plantas piloto busca ofrecer una alternativa sustentable tanto a la acumulación de algas en las zonas turísticas del país como al aprovechamiento productivo del campo dominicano. Los autores concluyeron que esta combinación multibiomasa allana el camino hacia la creación de una economía circular estable que no dependa exclusivamente de temporadas climáticas.
Con información de El Nuevo Diario.