Intrant proyecta iniciar la inspección vehicular en el primer semestre de 2027
El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre comunicó que contempla implementar de manera formal la Inspección Técnica Vehicular durante los primeros seis meses del año 2027 en la República Dominicana. Este sistema de evaluación mecánica, recordado históricamente por la población dominicana bajo el nombre popular de «la revista», forma parte medular del marco normativo previsto en la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial. Conforme a las declaraciones emitidas este miércoles por la dirección del organismo rector, la meta principal consiste en garantizar que cada automóvil que transite por las vías públicas reúna las condiciones mecánicas indispensables para su desplazamiento.
Para materializar este servicio dentro de las fechas programadas, el director ejecutivo de la institución, el general retirado Juan Manuel Méndez García, explicó que se ejecutan labores coordinadas con la Dirección General de Contrataciones Públicas. Ambas dependencias del Estado dominicano concentran sus esfuerzos en estructurar el modelo administrativo y legal más conveniente para la contratación y despliegue del sistema, asegurando que todos los mecanismos de selección cumplan de forma rigurosa con los estándares institucionales de transparencia vigentes.
El máximo representante del órgano de tránsito puntualizó que actualmente los equipos técnicos llevan a cabo exhaustivos levantamientos orientados a definir las directrices de la plataforma operativa. Dicho esquema descansará en la evaluación y certificación rigurosa de los talleres mecánicos privados que manifiesten interés en incorporarse a la red nacional de inspección, los cuales deberán demostrar previamente que cuentan con la infraestructura, la maquinaria y los requerimientos fijados por las autoridades competentes.
Asimismo, el programa contempla un riguroso régimen de acreditación para los profesionales y técnicos automotrices encargados de realizar las revisiones en cada establecimiento autorizado. Estos especialistas tendrán el compromiso ineludible de aplicar sus competencias profesionales en cada diagnóstico, además de estampar sus firmas en los certificados y documentos oficiales que validen si un automóvil aprueba o reprueba las condiciones de seguridad mínimas para transitar por las calles del país.
Méndez García subrayó que la finalidad primordial de esta estructura consiste en consolidar un mecanismo de validación respaldado simultáneamente por los centros mecánicos autorizados y por el propio organismo regulador vial. Con este esquema de doble garantía y apego a las ordenanzas de la Ley 63-17, el Estado procura reducir los riesgos de siniestros viales derivados de desperfectos mecánicos y verificar que los vehículos en circulación respeten las normas de seguridad establecidas.
Con información de El Nuevo Diario.