Jesús Madé impacta en el béisbol invernal con su ofensiva en los Tigres del Licey
El bisoño infielder Jesús Madé se consolida como una de las revelaciones más prometedoras de la actual campaña de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana con los Tigres del Licey. Oriundo de la provincia de San Cristóbal y cotizado en la cúspide de las listas de prospectos de las Grandes Ligas por su pertenencia a los Cerveceros de Milwaukee, el joven pelotero demuestra una madurez competitiva que entusiasma a la fanaticada del club azul.
Con una imponente contextura atlética que alcanza los seis pies y una pulgada, Madé ofrece una versatilidad sobresaliente en el cuadro interior al desenvolverse con solvencia en la segunda almohadilla, las paradas cortas y la tercera base. Su solidez con el guante se combina con una notable velocidad sobre las almohadillas, factores que lo convierten en una pieza de gran valor estratégico para el cuerpo técnico liceísta en situaciones decisivas de los encuentros.
En el apartado con el madero, los números del sureño respaldan plenamente su cartel de jugador de primera categoría. En sus primeros 44 turnos oficiales con la franquicia azul, acumula 14 imparables y un sólido promedio de bateo de .318. Su tarjeta estadística contabiliza además siete anotadas, siete carreras empujadas, un doblete y un cuadrangular memorable conectado durante su primera oportunidad ofensiva en la pelota invernal.
El impacto generado por figuras como Madé conecta con la rica historia de curiosidades y marcas que distinguen al béisbol quisqueyano, un escenario donde se evocan hechos singulares como el histórico out por regla cantado a un bateador ausente del Escogido en noviembre de 1996 o las hazañas monticulares de la década de 1950. En ese exigente entorno competitivo, el novato sancristobalense continúa labrando un porvenir de altos vuelos tanto en el circuito local como en el sistema de las Grandes Ligas.
Con información de AlMomento.