Jornada nacional retira más de 340 mil libras de basura en costas y ríos de RD
Un despliegue ciudadano coordinado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales logró extraer 342,982.5 libras de desperdicios en balnearios, costas y afluentes de República Dominicana. La iniciativa comunitaria, bautizada institucionalmente como «De la Cuenca al Mar», concentró tareas de recolección en 110 demarcaciones del territorio nacional con el objetivo de frenar la polución acuática.
El balance preliminar de la jornada arrojó la recolección de 155.5 toneladas métricas de basura, distribuidas en 5,775 bolsas plásticas, 8,410 empaques con desperdicios mixtos —donde predominó el poliestireno o foam— y 430 sacos repletos de envases de cristal. Voluntarios de planteles educativos, cabildos, firmas comerciales y colectivos barriales aunaron esfuerzos a lo largo de todo el litoral caribeño y atlántico.
En el perímetro metropolitano de la capital dominicana, las brigadas extrajeron 5,102 libras de desechos en la playa de Güibia, mientras que en Manresa se levantaron 2,888.4 libras y en Montesinos otras 1,365 libras. Paralelamente, los equipos trabajaron en franjas costeras de Samaná, Puerto Plata, Boca Chica, Miches, Pedernales, Montecristi, Azua, Barahona, La Romana, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, Peravia, Espaillat, María Trinidad Sánchez y La Altagracia.
El rescate abarcó también los márgenes fluviales de importantes afluentes como el Nizao, Yaque del Norte, Masacre, Yaque del Sur, Artibonito, Baní, Soco, Higuamo y Seibo. En la provincia de La Vega, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de La Vega (Coraavega) lideró junto al Programa de Modernización del Sector Agua Potable y Saneamiento el operativo específico «La Vega por el Camú». Esta acción local sumó a quince agrupaciones para retirar 7,550 libras en 300 fundas a lo largo del río Camú: 6,000 libras correspondieron al tramo de Bayacanes y 1,550 libras al sector de Guaigüí.
Durante la supervisión de las labores, el ministro Paíno Henríquez subrayó el vínculo directo entre los asentamientos urbanos interiores y el estado de los mares. El titular enfatizó que los desperdicios arrojados en cañadas terminan viajando hasta el mar, advirtiendo: «La basura que vemos aquí, esos residuos, no se originan aquí. Se originan kilómetros y kilómetros de distancia. Porque todo está conectado». Asimismo, reiteró la necesidad imperiosa de transformar la cultura cotidiana del descarte para salvaguardar los ecosistemas del país.
Con información de El Nuevo Diario y Diario Libre.