Junior Caminero revive festejo de David Ortiz tras barrer a los Yankees
El antesalista dominicano Junior Caminero desató una auténtica fiesta en el vestidor de los Rays de Tampa Bay tras concretar una contundente barrida de tres encuentros sobre los Yanquis de Nueva York en la Serie Divisional de la Liga Americana. En medio de las celebraciones por el triunfo 4-3 alcanzado este miércoles en el Yankee Stadium del Bronx, el joven pelotero quisqueyano canalizó toda la picardía de David Ortiz al entonar sin descanso la célebre frase que festeja los tropiezos del equipo neoyorquino.
La escena festiva se viralizó con rapidez gracias a la energía de Caminero, quien repetía eufórico la expresión «¡Daaaa Yankees lose!», acuñada originalmente por «Big Papi» para exasperar a la fanaticada del conjunto del Bronx. El estelar tercera base disfrutó al máximo la clasificación de su escuadra hacia la Serie de Campeonato, demostrando cómo el carisma y la chispa de las leyendas dominicanas continúan marcando el pulso emocional de la postemporada de las Grandes Ligas.
Desde la cabina de transmisiones de la cadena Fox Sports, el propio David Ortiz disfrutó a sus anchas el desenlace del compromiso. El legendario bateador designado, quien suma más de dos décadas haciendo pasar malos ratos a los seguidores de los Bombarderos, aprovechó el espacio televisivo para brindar frente a las cámaras y enviar formalmente a los jugadores de Nueva York a «Chilligan’s Island», el popular paraje imaginario reservado para los conjuntos descalificados.
La animada transmisión contó además con la complicidad de dos antiguos referentes del béisbol neoyorquino como Derek Jeter y Alex Rodríguez, quienes compartieron panel con Ortiz mientras este celebraba el nuevo descalabro de su eterno contrincante. Este ritual de festejo se ha convertido en una antorcha generacional dentro del camerino latino, pues en la campaña de 2025 correspondió a Vladimir Guerrero Jr. entonar la misma burla desde los Azulejos de Toronto.
Para la novena de Manhattan, poseedora de 27 coronas mundiales en sus vitrinas, el revés significa otro amargo cierre de año en su búsqueda por quebrar una prolongada sequía de trofeos que se extiende desde la temporada de 2009.
Con información de El Día.