La Cruz de Mendoza conserva tres siglos de memoria en Santo Domingo Este
La Cruz de Mendoza permanece como uno de los signos históricos más reconocidos de Santo Domingo Este, en la zona donde se cruzan la calle de Mendoza y la carretera Mella. El punto, cercano a Villa Carmen, reúne más de tres siglos de memoria religiosa, barrial y popular.
Su origen se vincula con una práctica traída por los españoles entre los siglos XVII y XVIII: colocar cruces para expresar la fe cristiana y marcar límites de haciendas, caminos o poblados. En este caso, la señal habría servido para identificar el borde de la antigua Hacienda Mendoza, propiedad de Nicolás Mendoza, de cuyo apellido tomó nombre el sector.
La historia recogida por AlMomento señala que aquel espacio también tenía importancia por su cercanía con San Lorenzo de los Mina y por su relación con los llamados Negros Mina. Según el historiador José Manuel Antigua Cabrera, la cruz funcionó como punto de referencia en esa frontera comunitaria y terminó dando nombre a una vía que se convirtió en uno de los caminos viejos de la zona oriental.
Con el paso del tiempo, La Cruz de Mendoza dejó de ser solo una señal de camino. El lugar fue asumido como un punto de devoción popular, visitado por cofradías y recordado como parada de descanso para cortejos fúnebres que se dirigían al antiguo cementerio de Los Mina.
La conmemoración de la Santa Cruz o Cruz de Mayo, cada 3 de mayo, reforzó su papel como altar comunitario. En esa fecha, los asistentes llevaban flores, velas y cantos, una práctica que muestra cómo la fe barrial fue dando vida propia al símbolo.
El relato también conecta el entorno con memorias de resistencia negra y con la historia de la población esclavizada, una dimensión que amplía su valor cultural. En una ciudad que crece rápido y cambia de rostro, La Cruz de Mendoza queda como recordatorio de que los barrios también guardan archivos vivos.
Con información de AlMomento.