La novela Over de Ramón Marrero Aristy expone la memoria y crudeza de los bateyes
La novela Over, publicada originalmente en 1939 por el escritor dominicano Ramón Marrero Aristy, permanece como una de las obras cumbres de la narrativa nacional al plasmar las profundas desigualdades y la explotación laboral que caracterizaron a los bateyes azucareros. Mediante el relato vivencial del personaje Daniel Comprés, el texto desentraña la cara oculta de la mayor industria económica de la época en República Dominicana. La obra documenta con crudeza literaria las condiciones de vulnerabilidad en que subsistían los braceros dentro de las plantaciones de caña.
En la trama concebida por el autor, Daniel Comprés emprende viaje hacia una colonia cañera con la ilusión de conseguir una ocupación formal que le brinde certidumbre financiera. Tras ser contratado como encargado de una bodega del ingenio, el protagonista percibe inicialmente el puesto como un escalón hacia la tranquilidad personal. Sin embargo, su labor en el mostrador lo sitúa como observador de primera fila ante las penurias de los jornaleros, quienes acuden día tras día a buscar víveres esenciales contando únicamente con jornales exiguos.
El punto neurálgico del libro radica en el descubrimiento del engranaje administrativo que rige el negocio mercantil de las fincas. Sobre los dependientes de las tiendas recae la imposición de generar el sobreprecio denominado «over», un margen adicional que da título a la pieza y que se deduce a expensas de la población que menos posee. Esta directriz impuesta por la gerencia fuerza al dependiente a operar en perjuicio directo de las familias campesinas para satisfacer los balances y cuotas solicitadas desde la cumbre jerárquica del consorcio.
Atrapado entre la necesidad de preservar su salario para subsistir y el clamor de su propia ética, el personaje experimenta una desgarradora transformación interior. Marrero Aristy utiliza este dilema de conciencia para ilustrar cómo el esquema productivo transfería sistemáticamente las exigencias patronales hacia el eslabón más frágil de la cadena humana. El balance testimonial de la narración, rescatado en las reflexiones literarias de la redactora Jazmín Díaz desde Santo Domingo, ratifica la vigencia de este clásico como testimonio invaluable sobre la memoria obrera dominicana.
Con información de N Digital.