La nueva película de Resident Evil busca recrear la esencia pura del videojuego
La célebre franquicia de zombis y supervivencia Resident Evil regresa a las salas de cine internacionales este jueves 17 de septiembre con una propuesta dirigida por el cineasta Zach Cregger. El realizador, quien alcanzó notoriedad con la producción Weapons, asumió el proyecto bajo el sello de Sony Pictures con el objetivo de capturar por primera vez la atmósfera genuina de los videojuegos creados por Capcom.
Cregger, de 45 años, explicó en una conversación con la agencia EFE que su motivación nació de su larga experiencia como videojugador de la saga. «Me encantan estos juegos. Y nunca he visto una película de ‘Resident Evil’ que se vea y se sienta como se sienten los videojuegos. Sé que es algo que puedo hacer porque los he jugado durante muchísimo tiempo», expresó el director al describir el tono oscuro y claustrofóbico que imprimió al largometraje.
El argumento cinematográfico se centra en Bryan, un mensajero del área médica interpretado por el intérprete Austin Abrams, de 30 años. Durante una misión de emergencia para trasladar un órgano vital hacia la siniestra urbe de Raccoon City, el protagonista queda atrapado en una pesadilla cuando personas aparentemente fallecidas comienzan a mostrar una hostilidad desmedida y comportamiento errático en los caminos circundantes.
La mitología de la saga señala a la corporación farmacéutica Umbrella como la detonante de la catástrofe biológica al experimentar con armas secretas para multiplicar sus ganancias. Para Cregger, este dilema guarda paralelismos con tensiones del mundo actual: «Esta idea de una empresa tecnológica que provoca un brote porque intenta ganar dinero y lo arruina todo está ocurriendo ahora mismo. Creo que todos estamos viviendo en un mundo que está siendo destruido por personas por dinero, y nadie pidió que esto ocurriera; simplemente tenemos que lidiar con ello».
Por su parte, Abrams valoró la perseverancia humanitaria de su personaje frente al caos desatado. El artista puntualizó: «Podría olvidarse de todo y decir: ‘No voy a hacerlo. Voy a preocuparme solamente por mí mismo’. Pero no lo hace; siente que necesita entregar ese órgano para ayudar a quienquiera que esté ahí afuera y lo necesite». Con esta óptica centrada en el deber y el suspenso psicológico, la entrega cinematográfica busca conquistar tanto a los seguidores de la consola como a los fanáticos de las historias de terror.
Con información de El Día.