Lectores de la Feria del Libro de Santo Domingo reclaman por altos precios y variedad
Asistentes a la XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 manifestaron este viernes su descontento ante los elevados precios de comercialización y la limitada oferta de publicaciones disponibles en las distintas carpas instaladas en la capital. Los visitantes señalaron que las tarifas requeridas por los expositores contrastan con el espíritu de una cita cultural concebida para acercar la literatura y fomentar el hábito de la lectura popular.
Durante el recorrido por el recinto ferial, el visitante Pablo Enrique explicó que logró adquirir los textos que buscaba para su interés personal, pero debió afrontar montos superiores a sus expectativas financieras. El lector indicó textualmente que las obras estaban «un poco caros, pero de igual manera hay que comprarlos» y argumentó que para consolidar el festejo cultural las autoridades y organizadores deberían propiciar la apertura de un mayor número de librerías.
En torno al panorama cultural, el asistente José Bentancourt advirtió que «donde la sociedad lee menos, esto puede condicionar su éxito», valorando que las distintas entregas de la feria procuran superarse año tras año. Sin embargo, Bentancourt formuló un exhorto directo al magisterio nacional para motivar a los estudiantes a explorar el contenido bibliográfico, lamentando que muchos jóvenes acudan a los pabellones únicamente atraídos por las ventas de alimentos, y reclamó reorientar políticas públicas al subrayar que «el país necesita una reorientación en sus políticas para apoyar a los jóvenes, quienes cada día se encuentran más alienados de la sociedad».
A estas observaciones se sumó el ciudadano José Méndez, quien destacó la relevancia de mantener la lectura continua y recomendó a la juventud buscar nuevas publicaciones al culminar cada volumen, sugiriendo a la organización ampliar la oferta con mayor volumen y diversidad de autores. Por su parte, el intelectual José Mármol alertó sobre el exceso de distracciones asociadas al uso constante de pantallas y dispositivos digitales, advirtiendo sobre las secuelas que este fenómeno genera en el desarrollo cognitivo juvenil.
Con información de El Día.