Medicamentos comunes muestran fuertes variaciones de precios en farmacias dominicanas
Los ciudadanos que acuden a las farmacias de la República Dominicana enfrentan marcadas disparidades en las tarifas al adquirir fármacos prescritos con idéntico principio activo y formulación médica. La variación en los costos finales de un tratamiento surge a partir del laboratorio que manufactura el producto y del establecimiento particular donde se efectúa la compra. Esta brecha económica genera inquietud entre los pacientes, quienes frecuentemente deben destinar sumas más elevadas de sus ingresos personales para conseguir los mismos remedios.
La situación es tan palpable que tres pacientes distintos, diagnosticados con un cuadro de salud similar y provistos de una receta idéntica, pueden terminar abonando importes sumamente dispares en caja. El precio que finalmente asume el enfermo no depende únicamente de la sustancia terapéutica indicada por su doctor, sino de la denominación comercial que escoja y de las políticas de precios aplicadas por el mostrador farmacéutico consultado en cada ocasión.
A pesar de las dudas e inconformidades que este panorama suscita en la población, las diferencias arancelarias entre negocios operan dentro de la absoluta legalidad. La Constitución de la República reconoce de manera explícita tanto la libertad de empresa como el principio de libre competencia comercial en el mercado nacional. En virtud de este marco constitucional, los comercios gozan de plena potestad para tasar libremente las mercancías que venden, sin incurrir en ninguna infracción regulatoria.
Las diferencias de costo quedan perfectamente documentadas en productos analgésicos y antipiréticos de uso habitual, como es el caso del paracetamol, también comercializado bajo el nombre de acetaminofén. Para un comprimido de 750 miligramos, la alternativa manufacturada por Calox se adquiere por 9.04 pesos dominicanos. Sin embargo, esa misma pastilla asciende a 12 pesos si proviene de Ibero Fármacos Genéricos, y llega hasta los 19.65 pesos por unidad en la versión elaborada por laboratorios MK.
El fenómeno también se comprueba en fármacos clasificados como antiinflamatorios no esteroideos, diseñados para aminorar dolores, reducir la hinchazón y bajar la fiebre, entre ellos el ácido mefenámico. Cuando un usuario busca una tableta de 500 miligramos perteneciente a la marca MK, el precio de venta arranca en 20.75 pesos. En contraste marcado, la misma indicación bajo el sello del fabricante Colin alcanza una cotización de 47.15 pesos en el mercado farmacéutico.
Con información de Diario Libre.