Merca Santo Domingo proyecta reconstruir su nave siniestrada para mediados de 2027
La nave comercial F-1 del Merca Santo Domingo, destruida por un voraz incendio a mediados de 2025, será completamente reconstruida y entregada para mediados de 2027 tras las evaluaciones técnicas realizadas en el complejo de abasto capitalino. El gerente del establecimiento agropecuario, Carlos Lara, confirmó que los trabajos se ejecutan en coordinación con las autoridades gubernamentales para devolver el espacio a los vendedores y visitantes. La intervención busca recuperar una de las áreas neurálgicas de almacenamiento mayorista en el Gran Santo Domingo.
El siniestro original ocurrió el 8 de junio de 2025 y provocó graves pérdidas materiales a decenas de comerciantes que operaban en el concurrido mercado. El fuego consumió por completo inventarios de arroz, azúcar, detergentes, refrescos embotellados y artículos de plástico que se hallaban almacenados en las bodegas. A casi un año y medio del incidente, el almacén muestra aún paredes ahumadas, estructuras de hierro corroídas y un espacio totalmente despejado al cielo tras el colapso de las planchas del techo, además de escombros de madera y restos metálicos en el piso.
Una delegación de técnicos del Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones visitó las instalaciones para completar el levantamiento de ingeniería que servirá de base a las obras constructivas. De forma paralela, la administración de la plaza comercial reveló que el recinto todavía carece de una red centralizada para combatir incendios, por lo que gestionan incorporar esta partida en el presupuesto venidero. El objetivo institucional apunta a dotar de tomas de agua, detectores y equipos de supresión a las siete naves que integran la gran terminal de víveres, sujeto a la aprobación de fondos oficiales.
Con el propósito de mitigar riesgos mientras arranca el levantamiento físico, las autoridades del mercado han comenzado a aplicar medidas preventivas de seguridad industrial. Entre las disposiciones más destacadas figura la apertura de locales en el exterior del complejo, hacia donde serán reubicadas las cafeterías y negocios de comida rápida para alejarlos de los puntos de depósito masivo. Estas transformaciones buscan ordenar la circulación interna y garantizar que tanto los comerciantes como el público mayorista cuenten con un entorno seguro y funcional.
Con información de Diario Libre.