Mochotran propone fondo con impuestos al combustible para renovar el transporte público
La Central Nacional Movimiento Choferil del Transporte (Mochotran) propuso al Poder Ejecutivo destinar el dos por ciento de las recaudaciones tributarias provenientes de los derivados del petróleo para crear un fondo especial que auxilie a los conductores del concho a modernizar sus unidades. La iniciativa, encabezada por el presidente de la entidad sindical, Alfredo Pulinario Mariot, conocido popularmente como Tito Cambita, busca evitar que miles de trabajadores pierdan su única fuente laboral con la puesta en marcha de la Inspección Técnica Vehicular en el país.
El representante del sector choferil advirtió que la puesta en vigor de la denominada revista técnica, establecida formalmente en el artículo 166 de la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, obligará a revisiones mecánicas periódicas anuales que cientos de unidades no podrán superar en su estado actual. Según explicó Pulinario Mariot, una considerable proporción de los afiliados al sindicato labora en automóviles que sobrepasan una década de fabricación continuada y carecen de liquidez crediticia o ahorro personal para comprar coches recientes.
El líder de Mochotran remarcó que las exigencias técnicas no deben desentenderse de la situación socioeconómica de los operadores y sus parientes dependientes. Pulinario Mariot aseguró que el gremio no se opone al fortalecimiento de los estándares de seguridad vial ni a la evaluación de su flotilla de autobuses, pero advirtió que excluir a vehículos de servicio masivo sin alternativas financieras crearía un duro golpe a cientos de familias que subsisten del volante.
Asimismo, la propuesta elevada a las autoridades gubernamentales plantea expandir la red de corredores de autobuses, ampliar las rutas alimentadoras y reservar carriles exclusivos en vías congestionadas para optimizar el servicio colectivo. El planteamiento sindical busca articular las disposiciones de seguridad vial emitidas por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre con mecanismos viables que impidan una reducción abrupta de unidades en la rutina de movilidad urbana.
Con información de El Nuevo Diario.