Mujeres dominicanas alcanzan el 49.7 % del empleo formal impulsadas por las aulas
La presencia femenina en el entorno productivo formal de la República Dominicana continúa marcando un hito sin precedentes, situándose a un paso del equilibrio absoluto frente a los hombres. De acuerdo con los balances oficiales divulgados recientemente en Santo Domingo, este fenómeno responde directamente al protagonismo de las estudiantes en las aulas universitarias del territorio nacional, donde han consolidado un liderazgo numérico indiscutible que ahora transforma la estructura del empleo asalariado.
Las mediciones emanadas de la Encuesta Continua de Fuerza de Trabajo, elaborada por el Banco Central dominicano, evidencian un salto cuantitativo notable durante la última década. En el año 2014, el segmento femenino cubría el 42.6 % de las plazas reguladas del país, una cifra que dio un salto hasta colocarse en el 49.7 % al cierre de 2025, rozando exactamente la mitad del total ocupado. Este comportamiento ascendente queda respaldado por los registros de la Tesorería de la Seguridad Social, institución que cuantificó para mayo de 2026 que el 48 % de los trabajadores cotizantes en nómina pertenecía a este grupo poblacional.
El motor fundamental de este posicionamiento en los puestos de trabajo radica en la capacitación profesional. Según los registros procesados hasta el periodo 2024 por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), las mujeres representaron el 66.1 % del estudiantado activo en los recintos académicos superiores, lo que se traduce en dos de cada tres inscritos en carreras de grado y técnicas. Asimismo, la citada entidad gubernamental resalta que tanto en las nuevas admisiones que ingresan cada ciclo como en las promociones que alcanzan la graduación, el contingente de mujeres sostiene una superioridad numérica constante y prolongada.
Pese al avance global hacia la paridad, la distribución laboral todavía presenta una marcada segmentación según el rubro productivo. Los datos estadísticos reflejan que la mano de obra femenina exhibe un peso predominante en las áreas administrativas y en las empresas ligadas a la prestación de servicios. En contraparte, los varones continúan dominando de manera amplia en ramas operativas pesadas, destacando especialmente las faenas de la industria de la construcción y diversas divisiones de la manufactura local.
Con información de AlMomento.