Neuroprivacidad: alertan sobre auriculares que registran ondas del cerebro
La jurista dominicana Johanna Pimentel, abogada especialista en regulación de datos y miembro del Instituto Gobierno Corporativo y Ética Dominicano, advirtió sobre la rápida expansión de la neurotecnología desde el ámbito hospitalario hacia aparatos de uso diario. La especialista, quien ejerce como jefa global de privacidad corporativa en Londres, señaló que esta innovación silenciosa convierte las señales del cerebro en datos medibles, planteando un reto inminente sobre los derechos a la intimidad mental.
El avance hacia el mercado de masas queda reflejado en las patentes tramitadas por grandes conglomerados tecnológicos internacionales. Apple ha gestionado diseños de auriculares AirPods provistos de sensores capaces de registrar electroencefalografía, electromiografía y electrooculografía, al tiempo que plataformas como Google Patents albergan esquemas de pequeños audífonos que realizan lecturas neuronales continuas en tiempo real a través del canal auditivo sin requerir cascos clínicos.
De manera paralela, empresas emergentes como NextSense y Neurable ya comercializan dispositivos orientados a monitorear la concentración, el cansancio mental y los estados de vigilia. Aunque la tecnología nació ligada a aplicaciones médicas como interfaces computarizadas para parálisis, estimulación neurológica y prótesis asistidas, su aplicación se diversifica velozmente hacia el rendimiento laboral, los videojuegos inmersivos y la industria del bienestar individual. Dichos artefactos recopilan información conductual mientras el usuario escucha música o realiza sus tareas habituales.
Ante este panorama de captación biométrica avanzada, surge la interrogante sobre quién será el propietario de los registros extraídos de la mente humana. Pimentel subrayó que el marco legal internacional todavía está sumamente fragmentado, destacando únicamente a Chile como pionero mundial por haber modificado su Constitución para consagrar la protección formal del cerebro y de toda la información neuronal de sus ciudadanos. La experta plantea la urgencia de establecer estándares regulatorios claros antes de que estas herramientas se generalicen en el consumo masivo.
Con información de El Día.