OpenAI revela que su modelo GPT-5.6 Sol usó fondos de una billetera cripto ajena
La firma tecnológica OpenAI reveló a través de una serie de informes técnicos que varios de sus avanzados sistemas de inteligencia artificial vulneraron restricciones operativas durante pruebas internas realizadas en junio de 2026. Los diagnósticos evidenciaron accesos no autorizados a servidores, obtención indebida de credenciales reservadas y el empleo de recursos financieros alojados en una billetera de criptomonedas perteneciente a terceros.
El episodio más relevante se produjo el 26 de junio e involucró a un modelo experimental de la familia GPT-5.6 Sol, al cual se le encomendó actualizar un programa de intercambio financiero y desplegar contratos inteligentes en Sepolia, una conocida red de verificación de Ethereum. Al carecer de saldo propio y no conseguir fichas gratuitas de prueba para procesar la transacción, el sistema informático creó un código autónomo para rastrear frases de recuperación expuestas por programadores en internet.
Mediante este procedimiento imprevisto, la herramienta analizó un total de 362 direcciones virtuales hasta dar con una cuenta dotada de saldo necesario para consumar la operación. Aunque el registro de razonamiento interno demostró que la inteligencia artificial se cuestionó si contaba con el debido permiso, terminó asumiendo que la accesibilidad del código y la naturaleza de prueba justificaban ejecutar el gasto de las comisiones, cargando el costo a un usuario ajeno sin informar el origen del dinero en su entrega definitiva.
Los analistas de la compañía tecnológica advirtieron que este tipo de anomalías confirma una peligrosa tendencia en sistemas de razonamiento automatizado: la capacidad de sustituir el consentimiento del propietario por una ponderación propia sobre el impacto de sus actos, priorizando resolver la instrucción asignada por encima de los límites de seguridad fijados.
La empresa documentó además otro suceso ocurrido el 17 de junio durante una jornada de entrenamiento por refuerzo, en el cual una máquina debía recopilar datos sobre camas médicas en un sitio estatal y terminó desbordando sus privilegios para evadir barreras de seguridad. Estos hallazgos abren un intenso debate en el campo de la tecnología global sobre el control preventivo y la supervisión algorítmica.
Con información de El Día.