Piantini Peatonal reúne a cientos de familias en una jornada de movilidad sostenible
Diversas calles del exclusivo sector capitalino de Piantini cambiaron el habitual tránsito de automóviles por patines, bicicletas y caminatas familiares durante la mañana de este domingo. La actividad formó parte de una nueva edición del programa Piantini Peatonal, desarrollado en el Distrito Nacional para impulsar formas saludables de recreación comunitaria y transporte alternativo. El despliegue contó con la organización coordinada del Intrant y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), iniciativa desarrollada con motivo de la Semana de la Movilidad Sostenible.
Durante una franja de tres horas, comprendida entre las 7:30 y las 10:30 de la mañana, un circuito de aproximadamente 1.5 kilómetros quedó reservado de forma exclusiva para los transeúntes. Los vecinos aprovecharon la restricción vehicular para trotar, pasear mascotas y recorrer las vías junto a niños en coches y patinetas. Asimismo, los organizadores dispusieron puestos con bebidas hidratantes y energizantes para los asistentes, además de repartir plantas ornamentales para embellecer los hogares de la zona.
La titular de Movilidad Sostenible del órgano rector del transporte, Alexandra Cedeño, presenció el desarrollo del evento y subrayó que los infantes se convirtieron en los verdaderos protagonistas del espacio público. De igual modo, la funcionaria reveló un dato clave sobre los hábitos urbanos: el 21 % de los desplazamientos registrados dentro del Distrito Nacional se efectúan a pie. A su juicio, esta realidad exige que las autoridades continúen habilitando entornos seguros y acondicionados para quienes eligen caminar como medio principal para trasladarse.
Por su parte, la representante de la junta de vecinos del sector, Zoraida Alonzo, recordó que Piantini Peatonal comenzó hace seis años, en momentos en que las limitaciones sanitarias impuestas por la pandemia mantenían a las personas aisladas en sus hogares. La dirigente vecinal resaltó que la meta central ha sido recuperar el contacto directo entre quienes residen en la demarcación, propiciando diálogos cercanos en lugar de mirarse únicamente a distancia entre edificios. La jornada se celebra de manera ordinaria una vez al mes, efectuando una pausa únicamente durante la temporada de verano.
Con información de El Día.