Por cada dominicano en Canadá residen 108 en Estados Unidos, según experto
La presencia de la comunidad dominicana en territorio canadiense se mantiene en niveles sumamente reducidos al compararse con el volumen de criollos radicados en Estados Unidos, a pesar del abanico de facilidades legales y laborales que brinda el país norteño. Así lo expuso este miércoles el analista migratorio Julio César Báez durante una conversación transmitida por el espacio televisivo El Mundo Hoy a través de las plataformas de El Nuevo Diario.
El profesional ilustró este fenómeno mediante una reveladora proporción demográfica, asegurando que por cada connacional registrado en Canadá existen actualmente 108 residentes en suelo estadounidense. A juicio de Báez, este abismal contraste no responde a restricciones de acceso impuestas por el gobierno canadiense, cuya economía depende estructuralmente de la captación ordenada de fuerza de trabajo extranjera, sino a barreras culturales y de desinformación.
El especialista argumentó que la mentalidad colectiva de quienes deciden trasladarse fuera de la isla suele limitarse a polos urbanos tradicionales como Nueva York o Miami. Esta visión histórica ha opacado las ventajas que ofrece la nación de la hoja de arce en renglones fundamentales como el acceso a educación técnica y universitaria, facilidades para emprender negocios formales y programas de integración para trabajadores calificados.
Durante su intervención con los conductores Brinio Batista y Luis Pérez, el catedrático puntualizó la trascendencia de distinguir entre las diferentes modalidades de movimiento poblacional. Explicó que la migración voluntaria nace de decisiones individuales motivadas por metas económicas, proyectos de capacitación o lazos familiares, en contraposición con las salidas forzosas que obedecen a riesgos inminentes sobre la vida o la libertad de los solicitantes.
Báez concluyó que el flujo de familias dominicanas hacia ciudades canadienses podría experimentar un repunte gradual y provechoso en los próximos años si se difunden con mayor rigor las alternativas consulares disponibles. De lograrse este acercamiento informativo, la diáspora quisqueyana diversificaría sus destinos en territorios conocidos por su estabilidad económica y elevados índices de bienestar social.
Con información de El Nuevo Diario.