Precio del cobre sube a US$6.60 la libra y eleva las perspectivas mineras en Cotuí
La libra de cobre alcanzó una cotización internacional de US$6.60 en los mercados de metales, duplicando los registros históricos de las últimas décadas y abriendo un promisorio panorama para la minería en República Dominicana. Este incremento de precios cobra singular importancia económica en yacimientos provinciales como Pueblo Viejo, en el municipio de Cotuí, y Cerro Maimón, en Monseñor Nouel, donde el metal se encuentra directamente ligado a la producción tradicional.
En el suelo dominicano, la extracción de metales preciosos como el oro y la plata mantiene un estrecho vínculo geológico con concentraciones de cobre y zinc. De acuerdo con datos técnicos del sector extractivo, la mina de Pueblo Viejo, operada conjuntamente por la firma canadiense Barrick Gold y la estadounidense Newmont, fue catalogada en sus inicios como un pórfido cuprífero en sulfuros, cuyos depósitos contenían altos volúmenes de minerales valiosos.
Ante la constante evolución comercial, el consorcio Barrick-Newmont mantiene habilitada en Cotuí una línea de producción específica para procesar cobre, a la par de sus circuitos habituales de oro y plata. Especialistas del área señalan que el material molido almacenado durante años en la presa El Llagal podría constituirse en una segunda fase minera de gran alcance gracias a la rentabilidad que ofrece la nueva cotización internacional.
Por su parte, el yacimiento de Cerro Maimón, administrado por la Corporación Minera Dominicana (CORMIDOM), propiedad de la empresa china Perilya, capitalizó previamente reservas superficiales que promediaban leyes de 2.2 % a 2.5 % de cobre por tonelada, equivalentes a entre 22 y 25 kilogramos por tonelada métrica. Dicho rendimiento figuró entre los más elevados a nivel mundial antes de que la operación continuara hacia excavaciones subterráneas.
El repunte en el valor del cobre a escala global obedece a un desbalance entre una oferta estancada y una alta demanda ligada al desarrollo tecnológico y ecológico. La expansión de la inteligencia artificial y la proliferación de infraestructuras masivas de cómputo han disparado el consumo del metal, registrándose que los mega centros de datos requieren hasta 50,000 toneladas de cobre en equipamiento y cableado para cada instalación.
Con información de El Nuevo Diario.