Precio internacional del diésel toca récord de US$220.58 por barril, según S&P Global
La cotización externa del combustible diésel, conocido también como gasoil óptimo, escaló hasta los US$220.58 por barril el pasado 15 de septiembre de 2026. Esta cifra constituye el pico más elevado documentado en los últimos quince años para este derivado del petróleo, según revelan registros estadísticos elaborados por la firma S&P Global. El encarecimiento global repercute de manera directa en el ámbito económico de la República Dominicana.
El valor fijado a mediados de septiembre evidencia un fuerte contraste respecto a los períodos de referencia analizados a lo largo de la última década. Durante abril del año 2020, en medio del momento más crítico de la pandemia de COVID-19 y la parálisis de la movilidad, el barril se hundió hasta un piso de US$22.62 debido al desplome de la demanda en el planeta. Desde aquel punto deprimido, la cotización de este insumo energético se ha multiplicado prácticamente por diez.
Las fluctuaciones históricas recopiladas muestran que diversos sucesos geopolíticos internacionales han sacudido con fuerza los costos del hidrocarburo. A principios de 2016, específicamente el 20 de enero de ese ciclo, la unidad de barril rondaba apenas los US$35.58. No obstante, para el 2 de mayo de 2022, en pleno apogeo de las tensiones bélicas desencadenadas por la guerra entre Rusia y Ucrania, la cotización trepó bruscamente hasta tocar los US$194.35.
Posteriormente, hacia septiembre de 2023, las cotizaciones en las plazas internacionales experimentaron una moderación temporal que situó el precio en US$143.75. A pesar de ese descenso, las tarifas continuaron situadas sensiblemente por encima de los montos prevalecientes antes de la crisis sanitaria. Tres años más tarde, el costo del barril volvió a romper el techo de los 200 dólares hasta sellar su marca cúspide de US$220.58.
Este comportamiento alcista registrado en los mercados de abastecimiento foráneo ejerce un impacto constante sobre los costos del gasoil óptimo comercializado en territorio dominicano. Para aminorar las presiones directas hacia el transporte, los sectores productivos y la ciudadanía, el Gobierno dominicano ha implementado subsidios estatales orientados a absorber parte sustancial de la volatilidad internacional que sacude a los derivados petroleros.
Con información de Diario Libre.