República Dominicana recuerda los 28 años del paso del devastador huracán Georges
La sociedad dominicana conmemora este mes el vigésimo octavo aniversario del impacto del huracán Georges, uno de los fenómenos ciclónicos más destructivos de la historia contemporánea del país, el cual tocó tierra en la mañana del martes 22 de septiembre de 1998, dejando una profunda secuela en comunidades rurales y urbanas, provocando severos daños materiales y transformando para siempre la cultura preventiva nacional.
Registros de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) precisan que el vórtice del ciclón ingresó al territorio insular cerca de las 8:30 de la mañana, penetrando por el litoral oriental entre San Pedro de Macorís y La Romana, a unas 85 millas al este de Santo Domingo. El meteoro desplegó ráfagas superiores a los 195 kilómetros por hora, alcanzando la categoría 3 en la escala técnica de intensidad.
El potente disturbio meteorológico venía de castigar a la vecina isla de Puerto Rico y mantuvo una ruta activa entre el 21 de septiembre y el primero de octubre, azotando un total de siete naciones de la cuenca caribeña y Norteamérica, incluyendo territorios de Cuba, Haití, Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, así como varios estados del sur estadounidense.
En suelo quisqueyano, las precipitaciones torrenciales y las marejadas que superaron los doce pies de altura desbordaron los principales cauces fluviales y destruyeron puentes carreteros. Según los balances oficiales recopilados tras el paso del temporal por la prensa nacional, la tragedia arrojó un saldo de 263,724 personas damnificadas, 1,053 ciudadanos con lesiones y 146 desaparecidos reportados, afectando duramente al sector agropecuario e industrial.
La huella de Georges evidenció entonces la fragilidad de las defensas civiles y propició una reestructuración profunda en los modelos de monitoreo atmosférico, convirtiéndose en una lección imborrable sobre la necesidad de anticipar protocolos y educar a las familias residentes en riberas ante cualquier amenaza hidrometeorológica en el Caribe.
Con información de Diario Libre.