República Dominicana y Corea abren diálogo para captar inversión en zonas francas
La delegación diplomática dominicana en Seúl y el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación inauguraron este martes 15 de septiembre el Diálogo de Comercio e Inversión República Dominicana–Corea en la capital asiática. La iniciativa busca consolidarse como un canal de encuentro permanente entre líderes del sector público y empresarios de ambas naciones para identificar proyectos de inversión estratégica. La primera sesión de trabajo estuvo orientada a mostrar las ventajas competitivas y la infraestructura del modelo productivo quisqueyano.
Durante la ceremonia de apertura, la embajadora dominicana en Corea, Angie Martínez, destacó que el país caribeño avanza con paso firme hacia su inserción en los encadenamientos globales de valor. La diplomática subrayó que la estrategia nacional prioriza renglones modernos como los semiconductores y la manufactura sofisticada, respaldándose en casi seis décadas de trayectoria ininterrumpida de su régimen de zonas francas, así como en un liderazgo afianzado en la producción de dispositivos médicos e implementos eléctricos y electrónicos.
Martínez enfatizó que el potencial conjunto radica en vincular la extraordinaria capacidad tecnológica e industrial que distingue a Corea del Sur con una plataforma de manufactura ágil, competitiva y estratégicamente ubicada en el continente americano. Las gestiones diplomáticas responden además al lineamiento de política exterior impulsado por el canciller Víctor -Ito- Bisonó, orientado a dinamizar la diplomacia económica para atraer capitales innovadores que generen plazas de trabajo calificadas en el territorio dominicano.
La jornada inaugural contó con la participación de Yarisol López, subdirectora ejecutiva de la entidad reguladora de zonas francas, quien detalló ante el sector corporativo surcoreano el esquema de incentivos fiscales y aduaneros vigentes. En reuniones de negocios individualizadas, los participantes examinaron alternativas concretas de radicación para proyectos de alta tecnología y mayor valor agregado, explorando facilidades logísticas y estabilidad operativa que convierten al país en un puente productivo de primer orden.
Con información de El Nuevo Diario.