Saneamiento del río Gurabo en Santiago reubica a 1,520 familias en Hato del Yaque
La intervención integral de saneamiento del río Gurabo en Santiago de los Caballeros ha logrado el traslado y reubicación definitiva de 1,520 familias que habitaban en zonas de alto riesgo hidrológico hacia un moderno complejo habitacional en Hato del Yaque. Los resultados de este programa de rescate ambiental y transformación comunitaria fueron expuestos este lunes por el director de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), Fellito Suberví, durante su comparecencia en el espacio oficial La Agenda Semanal. La iniciativa de política pública, articulada en el marco de las prioridades del Gabinete de Agua y Construcción, busca sanear la cuenca y dignificar las condiciones de vida de los sectores populares.
El proyecto abordó uno de los focos de contaminación más graves de la región del Cibao, debido a que el cauce del río Gurabo vertía aproximadamente el 43 % de la carga contaminante que desembocaba en las aguas del río Yaque del Norte. Al arrancar los levantamientos topográficos y sociales, las brigadas gubernamentales identificaron más de 19 sectores marginados donde residían alrededor de 7,000 familias carentes de servicios elementales de saneamiento y agua potable, muchas de ellas asentadas por debajo del nivel de tierra y expuestas a continuas inundaciones.
Para resolver la emergencia social, el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) ejecutó en Hato del Yaque una comunidad planificada de más de 2,000 apartamentos diseñados bajo el concepto de hábitat integral y transferidos bajo la modalidad de donación a las familias vulnerables. El nuevo entorno residencial dispone de escuelas, templos, canchas y áreas recreativas para el sano esparcimiento ciudadano, garantizando una vida digna y segura a los beneficiarios.
Suberví precisó que el cronograma de ejecución contempla la entrega de unos 600 apartamentos adicionales para completar en su totalidad la etapa pautada del plan habitacional. El funcionario subrayó que las familias que ya ocupan sus nuevas viviendas experimentaron un cambio radical en su calidad de vida, al superar la angustia de convivir en cañadas y laderas inestables que ponían en constante zozobra su integridad y la salud de sus seres queridos.
Con información de N Digital.